"Somos catequistas" intenta ser un espacio de comunicación y de compartir recursos para la difícil y apasionante tarea de trasmitir el Evangelio. Periódicamente se irán agregando nuevos elementos para la reflexión y la tarea. Lo incluído no apunta a la uniformidad sino a la unidad en la diversidad, el debate, la valoración de la opinión del otro. Por ende es importante la participación con el voto, el comentario o el envío de material (lito.balabanian@gmail.com) Bienvenidos.
domingo
sábado
Ante las injusticias... ¿Poner la otra mejilla?
Sé que este espacio lo visitan desde distintas partes del mundo. Pero hoy (día de la independencia argentina) les pido permiso para escribir sobre mi país (aunque la reflexión bíblica es aplicable a todas las naciones).
Amo esta patria, y eso que protesto todo el tiempo. Amo este suelo, y eso que lo conozco muy poco. Amo a la gente que conocí a través de distintas misiones: a los de Tamberías en San Juan, a los de los barrios humildes de San Pablo en Tucumán, a los de Las Talas en La Rioja y a todos los que necesitan que reaccionemos y empecemos de una vez por todas a construir una patria para todos. En esta fiesta de la independencia saco la bandera aunque nos hayamos ido del mundial.
Pero en este sitio, dedicado a los catequistas quisiera compartir una reflexión a cerca de nuestro rol como cristianos en la situación que nos toca vivir. Y lo haré desde un texto del evangelio (Mt. 5, 38-42) en el cual Jesús nos propone poner la otra mejilla cuando nos peguen en la mejilla derecha. Me pregunto: ¿es esto realizable hoy? ¿Ayudaría a las víctimas de la injusticia y la corrupción, a los marginados de nuestra patria a salir de esa situación si pusiéramos la otra mejilla?...
Sabemos bien que todo texto hay que verlo en su contexto, y en sintonía con todo el mensaje de Cristo. Si lo que dijo es literal, me guste o no, tengo que poner la otra mejilla. Si es un modo metafórico de expresarse, bueno sería saber qué nos quiso decir. Para finalmente buscar dónde está la Buena noticia del texto.
Para sacarnos la duda acerca de la literalidad de la frase de Jesús, nada mejor que ver cómo actuó Él ante una bofetada. Y encontramos un pasaje del evangelio de Juan (18,23), en el contexto del juicio ante el poder religioso judío, cuando un guardia golpea de ese modo a Jesús. Jesús obviamente no devuelve el golpe (por algo pide que superemos el ojo por ojo del Antiguo Testamento); tampoco ofrece literalmente su otra mejilla para que le sigan pegando, sino que confronta al guardia: “si dije algo mal, muestra en que ha sido, y si lo que dije está bien… ¿por qué me pegas?” Queda claro que era entonces una manera simbólica de hablar. Pero ¿por qué utilizó ese ejemplo y no otro? ¿Qué mensaje nos quiso transmitir?...
Algunos exégetas hacen referencia a lo humillante que era en ese tiempo el golpe de revés (por eso hablaría de mejilla derecha, ante la mayoría diestros). Es muy probable, pues estaría en la línea de lo que Jesús nos quiere trasmitir: POR MÁS HUMILLANTE QUE SEA LA OFENSA, NUNCA PAGUEMOS CON LA MISMA MONEDA. ¿Pero esto no nos pondría en estado de indefensión ante el mundo? ¿No nos dejaría encerrados en la comodidad de no jugarnos ante las injusticias?...
De ninguna manera debe ser así, pues en el mismo discurso en el que Jesús dice esto, afirma que serán Bienaventurados los que tengan hambre y sed de justicia. EL CRISTIANO DEBE SER EL PRIMERO EN DEFENDER LOS PROPIOS DERECHOS Y LOS DE LOS DEMÁS. De una mala interpretación de este texto, derivó un modo espiritualista de vivir la fe, sin compromiso social, sin una verdadera y cristiana preocupación por el otro. La actitud profética de denuncia de lo injusto y de anuncio de todo lo que va a favor de la dignificación de las personas, nunca debe ser dejada de lado.
Jesús ya puso la cara por mí. Yo estoy invitado a poner la cara por los demás. Pero está clarísimo que es desde la búsqueda de la justicia y no desde un “aguantar todo total vendrá la Vida eterna”, pues el Reino de Dios lo empezamos a construir desde acá.
Amo esta patria aunque muchas veces me duela. Amo a todos los que sufren en ella. Y amo la hermosa posibilidad y gran responsabilidad de jugarnos por el prójimo, del mismo modo que Jesús se jugó por mí!
domingo
El cuento del mes
“…si todos fueran un solo miembro, ¿Dónde estaría el cuerpo?” (1Cor. 12, 19)
LA PROCESIÓN
Las fiestas patronales están en su plenitud, y la parroquia, como todos los años organizó varias actividades y celebraciones. Hoy es el día de la tradicional procesión por las calles del barrio Comienza la misma, y como siempre están los que participan de ella y los que desde las puestas de sus casas observan su paso.
Entre los que caminan tras la cruz y la imagen de la Virgen, cerca del párroco, está doña Juana. En el barrio, tiene fama de tener mal carácter, ganada por la forma de tratar a sus vecinos, pero en la parroquia se siente “en su salsa” y se considera, desde su puesto de vicepresidente de la junta parroquial, la mano derecha del cura. No se permitiría faltar a la procesión. No lo consideraría ético.
Un poco más atrás, entre los jóvenes, están “Peco” y “Maru”. El primero va orgulloso, alternando los cantos a viva voz y el rezo de las decenas del rosario con fuerza, como para ir guiando al resto de los jóvenes que siempre lo siguen. Se considera a sí mismo un testimonio para los que miran desde la vereda, sobre todo para sus ex amigos, a los cuales dejó de ver al entrar en el grupo parroquial de jóvenes. “Maru” sufre más, no porque no quiera estar en la procesión, sino porque es más vergonzosa y se siente mirada por los vecinos. Igual todos saben que ella no falta nunca en estas ocasiones, pues su compromiso silencioso es conocido y valorado hasta entre sus amigos, más allá de que algunos la carguen por ir a la parroquia.
De impecable traje, camina con el grupo José María, lamentándose de que no se usara incienso y que el cura no llevara la “capa pluvial”, pues aunque no llueva, le daría, dice, mayor importancia a la ceremonia. Resignado, es de los que aceptan a regañadientes el Concilio Vaticano II, añora épocas pasadas y cree que la Iglesia se politizó.
Curiosamente, a unos pasos de él, en vaquero y alpargatas, va Pepe, que por el contrario, cree que la Iglesia todavía no dio muchos pasos en la dirección marcada por el mismo Concilio, y cree que, muchas veces, la predica eclesial tiene mucho de espiritualismo vacío de sentido, que evade el compromiso con la realidad.
Perdido entre la gente va Jorge, con su esposa y su hija. Siempre reflexivo, siente a la procesión como una alegoría de la vida, en la cual, él camina junto a su familia y las demás personas, con sus penas y alegrías, con sus tropiezos y sus pasos firmes, tratando de seguir a Cristo, con las limitaciones y carismas que cada uno tiene, celebrándolo junto a su comunidad, por cierto muy heterogénea, y a la cual quiere mucho.
Desde la puerta de su casa observa doña Marta, que critica por lo bajo junto a su vecina, a Doña Juana al verla pasar erguida al lado del párroco.
Media cuadra más adelante espera el paso de la columna, la abuela Josefa, con un rosario en la mano y muchas vivencias en el corazón.
Desde una de las veredas, dos adolescentes se ríen susurrando cosas entre ellos, mientras que un tercero que está con ellos solo mira y piensa.
Silvia, desde su ventana, medita los dolores que la vida le había causado siendo tan joven. Y sus cuestionamientos a Dios son su oración mientras ve pasar la cruz.
No sé porque este año se me dio por ir atrás de todos y observar, lo que me quita una participación vivencial mas profunda en la procesión. A pesar de eso, una reflexión me invade y me agrada. Me acabo de dar cuenta que todos estamos bajo el mismo cielo, que, con su azul intenso (tan intenso como la vida), parece cobijar a cada uno de nosotros por igual.
viernes
sábado
Internet y el evangelio (mensaje del Papa)
Benedicto XVI: Debemos adentrarnos en el mar digital
“Os exhorto a recorrer, animados por el valor del Espíritu Santo, los caminos del continente digital”, así habló el Papa Benedicto XVI el sábado 1º de mayo a los participantes en el Congreso "Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital", promovido por la Conferencia Episcopal Italiana. "Queridos amigos, también en la red estamos llamados a colocarnos como ‘animadores de comunidades’, atentos a ‘preparar caminos que conduzcan a la Palabra de Dios’ y a expresar una particular sensibilidad para cuantos ‘están desesperanzados y tienen en el corazón deseos de absoluto y de verdad no caducos’. La red podrá así convertirse en una especie de ‘pórtico de los gentiles’ en donde se ‘haga espacio también para quienes Dios es todavía un desconocido’".
“Os exhorto a recorrer, animados por el valor del Espíritu Santo, los caminos del continente digital”, así habló el Papa Benedicto XVI el sábado 1º de mayo a los participantes en el Congreso "Testimonios digitales. Rostros y lenguajes en la era digital", promovido por la Conferencia Episcopal Italiana. "Queridos amigos, también en la red estamos llamados a colocarnos como ‘animadores de comunidades’, atentos a ‘preparar caminos que conduzcan a la Palabra de Dios’ y a expresar una particular sensibilidad para cuantos ‘están desesperanzados y tienen en el corazón deseos de absoluto y de verdad no caducos’. La red podrá así convertirse en una especie de ‘pórtico de los gentiles’ en donde se ‘haga espacio también para quienes Dios es todavía un desconocido’".
Lo importante no es festejar la redondez de una cifra como la de “200”. Los números no dicen nada si uno no los llena de vida. En este mes del Bicentenario, lo importante es preguntarnos cuál es la vida que queremos elegimos festejar. La historia de nuestra Argentina tiene momentos para celebrar, presencias para agradecer, sucesos por los cuales solicitar el perdón, y ocasiones como estas para pedir la fuerza del espíritu.
En estos rituales nos encontramos como comunidad. Para agradecer, para pedir, para arrepentirnos. El pasado 8 de mayo a las 15, el Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina, invitó a todos los argentinos a realizar un gesto nacional para celebrar el Bicentenario. El mismo consistió en encender una vela y en rezar una oración por la Patria. Hubo un Acto Central frente a la Basílica de Luján como así también en distintos puntos de la Argentina
El gesto del encendido de la vela y el rezo de la oración por la Patria, se hizo en forma simultánea en distintos centros de devoción mariana del país como: Ntra. Sra. de Itatí en Corrientes, Ntra. Señora del Rosario de San Nicolás, Ntra. Sra. de Guadalupe de Santa Fe y Ntra. Sra. del Valle de Catamarca. El encuentro con la Madre de Jesucristo, Señor de la Historia, es un motivo de festejo. Continuemos participando de estos momentos de encuentro.
(Extraído de comunicandonos@isca.org.ar )
En estos rituales nos encontramos como comunidad. Para agradecer, para pedir, para arrepentirnos. El pasado 8 de mayo a las 15, el Departamento de Laicos de la Conferencia Episcopal Argentina, invitó a todos los argentinos a realizar un gesto nacional para celebrar el Bicentenario. El mismo consistió en encender una vela y en rezar una oración por la Patria. Hubo un Acto Central frente a la Basílica de Luján como así también en distintos puntos de la Argentina
El gesto del encendido de la vela y el rezo de la oración por la Patria, se hizo en forma simultánea en distintos centros de devoción mariana del país como: Ntra. Sra. de Itatí en Corrientes, Ntra. Señora del Rosario de San Nicolás, Ntra. Sra. de Guadalupe de Santa Fe y Ntra. Sra. del Valle de Catamarca. El encuentro con la Madre de Jesucristo, Señor de la Historia, es un motivo de festejo. Continuemos participando de estos momentos de encuentro.
(Extraído de comunicandonos@isca.org.ar )
La ascención y nuestra misión
| Para reflexionar sobre la ascensión del Señor por Jorge A. Blanco Departamento de Audiovisuales Editorial SAN PABLO audiovisuales@san-pablo.com.ar |
¿Qué mensaje nos deja la liturgia de la fiesta de la Ascensión del Señor? Sin duda, el evangelista que ha querido manifestar este trascendente misterio (Lc 24, 46-53), lejos de limitarse a recordar la ascensión de Cristo como una simple y anecdótica despedida terrenal, quiere recalcarnos, también, lo que será la inauguración del tiempo y de la gran misión que el Señor nos ha legado como Iglesia: animados por el Espíritu, ser sus testigos de todo lo obrado y enseñado por El.
Este desafío de vivir, constantemente, en estado de misión, y de ser testigos del Resucitado en los ámbitos donde existimos, nos debe llevar a reflexionar sobre la importancia del testimonio que damos, y, para ello, de la necesidad de acercarnos, contemplar y continuar, aún hoy, “viendo y oyendo” el mensaje del Señor, de modo que ese testimonio pueda ser válido y convincente.
Con estas premisas, los invito a compartir un relato que puede ayudarnos a continuar reflexionado, tanto en lo personal, como en lo grupal.
“En algunas comunidades rurales de América Latina, existe la practica de cazar armadillos. (1)
Generalmente, la cacería de un armadillo, se realiza con la ayuda de un perro. Cuando el perro ve un armadillo, sale corriendo detrás de él, hasta cazarlo. El perro corre, corre y corre, detrás del armadillo, y ladra bastante. Y ladra tanto pero tanto, que los perros del vecindario, al escucharlo, salen de donde están y comienzan a seguirlo.
Los perros corren sin saber por qué corren. El armadillo, cansado de huir del perro que lo persigue, hace rápidamente un hoyo en la tierra y se esconde en él.
Los otros perros de los alrededores, que han oído los ladridos del primer perro, también se dirigen hacia donde él está y se quedan aguardando. Sin resultado alguno, acaban por volver a donde estaban antes. Sólo el primer perro que vio el armadillo se queda en ese sitio donde el armadillo permanece escondido. Como tenía la certeza absoluta de que el armadillo estaba allí, no desistió de la persecución.
Llegó el momento en que el armadillo tuvo que salir del hoyo, y allí el perro logró cazarlo.
Terminamos esta historia, recordando la primera carta de Juan, capítulo 1, versículos 1 al 4, donde dice que es necesario ver, oír, palpar, testimoniar para poder anunciar (1Jn, 1, 1-3).
Los perros que no vieron el armadillo quedaron desanimados, se fueron, desistieron de todo. Y el que lo había visto, se quedó hasta el final”.
(Tomado de “Haciendo Eco-formación interactiva para la evangelización”, Año I Nº 17, Equipo de Redacción, SAN PABLO)
ENCUENTRO CON LA PALABRA
Extendamos nuestras manos: Mc 3, 1-6
El capítulo 3 del evangelio de Marcos nos presenta a Jesús entrando en una sinagoga y encontrándose con un hombre que tenía la mano paralizada. Los fariseos lo observaban atentamente para ver si lo curaba en sábado y así poder acusarlo. Una mano cerrada sobre sí misma tradicionalmente es signo de negación, de golpe violento, de ira, de egoísmo; todos los atributos que mostraban los que acechaban a Jesús. Lo que estaba realmente paralizado no era la mano del enfermo, sino el corazón endurecido de los fariseos. Jesús pone al excluido (recordar que todo enfermo era considerado impuro) adelante, le devuelve el lugar de dignidad que le pertenece, aún antes de curarlo. Y confronta a los que esperaban traicioneramente su accionar “¿Es lícito en sábado hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?” Y ellos callaron. Es notable ver como el texto alude a la indignación y la pena que causa en Jesús la actitud perversa de los fariseos. Jesús cura obviamente al enfermo delante de todos, sin importar lo que se viene después, pues el pasaje termina con la confabulación de dos grupos enemigos (fariseos y herodianos) que se unen para una causa común: acabar con Jesús. Pero quiero finalizar remarcando el modo que utiliza Jesús para que el enfermo supere su parálisis: le pide que “extienda su mano”. Una mano extendida es signo de solidaridad, compromiso con el otro, apertura hacia los demás, entrega, amistad. ¿Habrá querido que escuchen de modo especial los que los rodeaban? Todos tenemos distintas durezas en el corazón, como también situaciones que nos paralizan y no nos dejan avanzar. La frase de Jesús resuena hoy también en nuestros oídos: “extiende tu mano”. La respuesta, una vez más, es el amor…
martes
Anécdotas catequísticas. (¡Envíen las suyas!)
Quien debía leer la segunda lectura de la misa (que era un texto de la carta a los Hebreos) se puso de pie, con solemnidad se inclinó levemente ante el altar, se colocó los lentes y dijo tratando de disimular sus nervios "Lectura de la carta a lo híbridos", ante la sorpresa de la gente, el sacerdote tosió sin disimulo, para hacer notar al lector su error. Éste, recomponiéndose, pidió perdón y dijo "Lectura de la carta a los ebrios"
¡A sonreír un poco! (Enviado por Vicki)
Hombre: Dios?
Dios: Si
Hombre: Puedo preguntarte algo?
Dios: Por supuesto!
Hombre: qué es para ti un millón de años?
Dios: Un segundo
Hombre: Y un millón de euros?
Dios: un céntimo
Hombre: Dios .... podrías darme un céntimo?
Dios: Espera un segundo
lunes
Anécdotas catequísticas II

El catequista llevaba a sus "alumnitos" de sala de 4 años por primera vez a la capilla del Colegio San José. Con mucha alegría les hablaba y les cantaba acerca de cuánto los quiere Dios. El grupo estaba entusiasmado, salvo una niña que miraba hacia el altar con seriedad (y así se mantuvo el resto de la celebración). Cuando salían, el catequista le preguntó qué le pasaba, a lo que la niña, señalando a la estatua de San José (obviamente sin reconocerlo) le dijo: "Si Dios nos quiere tanto, ¿por qué tiene un martillo y un serrucho?"...
domingo
Anécdotas catequísticas III
Frases reales de alumnos de 6to: "Si Jesús está con nosotros, ¡quién podrá salvarnos!", va otra: "¡La resurrección de Cristina nos da vida nueva!"
Respuesta de alumnos de 3º de secundaria a la pregunta: ¿Qué mensaje hay detrás del simbolismo de la costilla de Adán en Génesis 2?: "Qué el hombre y la mujer están unidos para siempre por la costilla", Va otra: "El costado de Cristo que murió en la cruz, pues los que morían en la cruz era por asfixia..." (Se comenta que el catequista está internado en un neuropsiquiátrico repitiendo sin parar: "en que me equivoqué...")
Respuesta de alumnos de 3º de secundaria a la pregunta: ¿Qué mensaje hay detrás del simbolismo de la costilla de Adán en Génesis 2?: "Qué el hombre y la mujer están unidos para siempre por la costilla", Va otra: "El costado de Cristo que murió en la cruz, pues los que morían en la cruz era por asfixia..." (Se comenta que el catequista está internado en un neuropsiquiátrico repitiendo sin parar: "en que me equivoqué...")
Un pedido solidario
SE NECESITAN DADORES DE SANGRE DE CUALQUIER GRUPO Y FACTOR. Es para el paciente de apellido Rolón (el tío de una catequista que aporta para este sitio) A las personas que puedan suministrarlo por favor acercarse a la sede del HOSPITAL ITALIANO en GASCON 450- CABALLITO de lunes a viernes de 8 a 16 y los sábados de 8 a 11.30 (se recomienda antes de la donación ingerir bebidas sin grasa y sin alochol) MUCHAS GRACIAS!
sábado
Big bang ¿Dónde queda la imagen de un Dios creador?
por Germán Díaz Religioso Salesiano. Lic. en Comunicación Social germansdb@hotmail.com |
Al principio, Dios creó el mundo... es una afirmación de nuestra fe: “creo en Dios creador del cielo y de la tierra”; pero cómo y cuándo lo creó es una respuesta que no le toca dar a la religión, sino a la ciencia.
Edwin Powell Hubble fue uno de los más importantes astrónomos estadounidenses del siglo XX, famoso principalmente por haber demostrado la expansión del universo. En 1929, E. Hubble, analizando las líneas de absorción del hidrógeno, en el espectro electromagnético de las galaxias, descubrió que éstas se alejaban unas de otras, con una rapidez proporcional a la distancia. Así pues, se comprendía con estupor que el Universo se estaba expandiendo. Se dedujo, además, que esta expansión tuvo que haberse iniciado en una gran explosión (el Big Bang), desde un núcleo singular extremadamente denso y minúsculo(1). Según las últimas investigaciones, tal suceso, que dio origen al espacio y al tiempo, aconteció hace millones de años.
La Biblia habla de etapas o días en que se produjo la creación, nos relata la acción de Dios creador al principio de todo, cuando no había nada, solo un Ser superior y creador. Esta ilustración obedece a una necesidad de querer presentar el nacimiento del universo como obra del Dios de la fe, del único Dios. Pero no podemos siquiera pensar que esta narración bíblica pretende ser una explicación científica o reemplazarla del todo. Así como la creación del mundo, mediante la teoría del Big bang, no necesariamente descarta a Dios, ya que bien puede ser él mismo, el origen y el modelador. Tampoco el génesis procura borrar, de su lado, toda apreciación científica diferente.
Frente a esta verdad erudita: ¿Dónde queda la imagen de un Dios creador? Dios sigue siendo Dios, no precisa pruebas ni hipótesis. El misterio del inicio de la vida es tan grande, tan perfecto, tan maravilloso, que, mientras más explica, más infinito parece. Por eso, confundir el Big Bang con la Creación del Universo por parte de un ser superior al hombre, sería un gravísimo error, sobre todo, porque constituyen campos de reflexión y de pensamiento muy distintos. A uno le toca concebir el origen desde la normativa científica, al otro, desde la fe en Dios. Lo malo, en realidad, sería suponer que uno descarta al otro.
La ciencia no puede ni podrá descartar a Dios, porque cuanto más avanza, mayor es el misterio. Los creyentes sabemos que Dios creó el mundo, pero, salvo que seamos científicos, nos resulta muy difícil saber cómo lo hizo. La creación, aún hoy, sigue siendo un misterio, más allá de las teorías, de la “máquina de Dios”, de las fascinantes explicaciones de Carl Sagan, o de los pensamientos de Stephen William Hawking, quien dijo en 1993: "La ciencia podría afirmar que el universo tenía que haber conocido un comienzo (...). A muchos científicos no les agradó la idea de que el universo hubiese tenido un principio, un momento de creación."
Vivimos en los tiempos de la desaparición de Dios, como sostienen, en su mayoría, los agnósticos: “No nos atrevemos a negar rotundamente a Dios, pero vivimos como si Dios no existiera”. Bien podríamos aplicar a Dios la canción de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí, sin embargo, estoy aquí resucitando. Pero si estoy a la desgracia y la mano con puñal por qué mató tan mal, y seguí cantando”. El hombre de hoy se empeña en vivir como si Dios no existiera. Está tan conforme consigo mismo, está tan fascinado con su autismo, que no escucha, ni ve, ni espera... Incluso la búsqueda de algo trascendente o superior radica, básicamente, en buscar el equilibrio espiritual que mantiene joven el cuerpo o libera del estrés.
No quiero ponerme a hablar en lugar de Dios, ni creer interpretar su pensamiento. Pero: ¿No será una verdadera tontería cuestionarle a Dios su legítima acción creadora? Nuestros diminutos balbuceos, frente a su grandeza, le causarían gracia. Él es más grandioso que nuestros cuestionamientos, es más perdurable que nuestras planificaciones, es más feliz que nuestras “compradas” o “consumistas” alegrías o de nuestras promesas de felicidad.
Estamos dotados de inteligencia para conocer nuestros orígenes, sólo que no podemos negar el origen mismo. Así lo expresa bellamente Fides et ratio: “El hombre es el único ser en toda la creación visible que no sólo es capaz de saber, sino que sabe también que sabe, y por eso se interesa por la verdad real de lo que se le presenta. Nadie puede permanecer sinceramente indiferente a la verdad de su saber. Si descubre que es falso, lo rechaza; en cambio, si puede confirmar su verdad, se siente satisfecho. Es la lección de san Agustín cuando escribe: «He encontrado muchos que querían engañar, pero ninguno que quisiera dejarse engañar»”.(2)
La verdad es Dios mismo, y, ante ella, sólo queda un gran misterio por revelarse. La ciencia va dando pasos enormes, y su investigación es una bendición para la humanidad. ¿Cuánto resta por conocer de la vida, de la muerte, del espíritu, de la finitud del universo? Todo es vasto y misterioso, pese al avance maravilloso de los científicos. No obstante, detrás de todo, algo da origen e impulso de vida. Es el Señor del tiempo y del espacio. La creación está sometida a ese primerísimo primer principio. “¡Cuán numerosas tus obras, oh Dios! Todas las has hecho con sabiduría, de tus criaturas está llena la tierra”.(3)
(Fuente Revista On line de San Pablo)
(1) Claudio Bollini - Doctor en Teología (UCA)
(2) Fides et ratio, nº 25.
(3) SALMO 104 (103), 24.
jueves
Celebración de Pascua para niños
Celebración de la Pascua para niños
Antes de la Celebración:
… Conversar con los chicos acerca de lo que significa, para ellos, la Pascua y se escribe en un papel afiche.
… Pedimos que para el día de la celebración lleven un alimento no perecedero para compartir nuestra alegría con otros.
… Preparamos una barca, en cartón o cartulina, como para colocar delante del altar (La barca está hecha con cartón coarrugado y tapa el altar. En la base, con afiche celeste, se hacen las olas).
… Barcos de papel, pequeños, para cada participante, con caramelos.
Durante la celebración
1.- Canto de Entrada
2.- El catequista conversa con los chicos: ¿Qué festejamos?
3.- Contamos a los papás que en la cartelera está lo que los chicos dijeron acerca de la Pascua y que, después de la Celebración, pueden acercarse a leerla.
Agradecemos por los alimentos que dejaron en la puerta de la capilla.
Cantamos: ¡Gracias Señor!
4.- ¿Qué ven, hoy, en la capilla de especial? Hay una barca delante del altar. ¿Saben por qué? Porque vamos a contarles algo que le pasó a Jesús.
Antes de comenzar el relato:
¿Qué imágenes de Jesús vemos en la capilla?
Miramos la cruz: Jesús murió en la cruz, pero no se quedó ahí para siempre. Resucitó y varios días después, sucedió lo que les vamos a contar.
Representación con títeres o con personas.
Los amigos de Jesús eran pescadores. Muy buenos pescadores. Ellos subían a la barca y navegaban mar adentro para echar las redes y sacar muchos pescados para venderlos.
Una noche, después de que Jesús había muerto, Pedro, uno de sus amigos, dijo:
-¿Qué les parece si vamos a pescar? Vamos muchachos, cambien la cara, no vale de nada estar tristes. Vamos a buscar las redes y el barco.
Los amigos de Jesús siguieron a Pedro. Buscaron las redes y se prepararon para ir hasta el centro de lago. La luna se reflejaba en el agua y alumbraba como una gran lámpara las aguas. Los hombres trabajaron toda la noche. Tiraban la red esperaban y la sacaban.
¿Y saben qué pasaba? Nada. No pasaba nada. Las redes salían vacías.
Una y otra vez, tiraban las redes, esperaban y las sacaban vacías.
Un fracaso total. Ya estaban por volverse cuando vieron que un hombre paseaba por la orilla. ¿Quién sería? Los amigos de Jesús se esforzaban por ver quién los estaba esperando, pero no lograban reconocerlo.
Entonces, desde la orilla se escuchó al hombre que gritaba:
-Muchachos, ¿tienen algo para comer?
-No, contestó Pedro a los gritos, no tenemos ni un solo pescado.
Entonces Jesús volvió a decir:
-Echen de nuevo la red.
-¿Qué?, dijo Pedro
-Vamos, echen nuevamente la red.
Los amigos de Jesús decidieron hacerle caso y tiraron nuevamente las redes.
¿Saben qué pasó? Las redes se llenaron tanto con los peces, que casi casi no las podían levantar.
Entonces, uno de los amigos de Jesús llamado Juan dijo:
-Ese es Jesús.
-No puede ser dijo Pedro.
-Sí, es él. ¡Está vivo! ¡Resucitó!
Pedro no pudo esperar que el barco, que estaba muy cargado llegara hasta la orilla y se tiró al agua y fue nadando hasta donde estaba Jesús.
Mientras tanto, Jesús había encendido un hermoso fuego, y había colocado sobre él un pan. Cuando Pedro y los amigos llegaron hasta donde estaba Jesús, le dieron los pescados para que los cocinara.
Jesús los puso sobre el fuego y comenzó a conversar con ellos.
-Pedro, ¿cómo está tu familia? ¿Los molestaron los soldados?, preguntó Jesús.
-Estamos muy bien ahora que vos estás de nuevo con nosotros, contestó Pedro.
-Pedro, dijo Jesús: ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, haceme las preguntas que quieras, dijo Pedro.
- Pedro, ¿me amas?
- Sí, Jesús, te amo.
Y Jesús preguntó nuevamente: -Pedro, ¿estás seguro que me amas?
-Sí, te amo.
Y Jesús preguntó por tercera vez: -Pedro, ¿estás segurísimo que me amas?
-Sí, Jesús, vos sabés que te amo.
-Entonces, dijo Jesús cuida de mis amigos. Y ahora, que estamos todos reunidos y el pescado y el pan están listos, compartamos la comida como lo hacíamos siempre.
Y Jesús y sus amigos se sentaron a comer.
Jesús se quedó un tiempo con sus amigos, pero después, como ya había terminado su trabajo, fue a descansar a la casa de su papá Dios. Por eso nosotros no lo podemos ver.
5.- ¿Nosotros amamos a Jesús? (Lo preguntamos tres veces)
¿Qué les parece si nosotros hacemos el trabajo de Jesús?
¿Saben cuál era?
Anunciar a los hombres que había que amarse.
¿Los chicos le pueden decir a otros que hay que quererse? ¿Y los papás? ¿Y los abuelos?
Cantamos: El amor de Dios es maravilloso.
6.- Como recuerdo de esta celebración nos vamos a llevar a las salas un barquito. Dentro de cada uno hay caramelos para compartir.
7.- Rezamos el Padrenuestro con los papás. Cantamos. Nos despedimos.
(Fuente http://www.san-pablo.com.ar/)
Antes de la Celebración:
… Conversar con los chicos acerca de lo que significa, para ellos, la Pascua y se escribe en un papel afiche.
… Pedimos que para el día de la celebración lleven un alimento no perecedero para compartir nuestra alegría con otros.
… Preparamos una barca, en cartón o cartulina, como para colocar delante del altar (La barca está hecha con cartón coarrugado y tapa el altar. En la base, con afiche celeste, se hacen las olas).
… Barcos de papel, pequeños, para cada participante, con caramelos.
Durante la celebración
1.- Canto de Entrada
2.- El catequista conversa con los chicos: ¿Qué festejamos?
3.- Contamos a los papás que en la cartelera está lo que los chicos dijeron acerca de la Pascua y que, después de la Celebración, pueden acercarse a leerla.
Agradecemos por los alimentos que dejaron en la puerta de la capilla.
Cantamos: ¡Gracias Señor!
4.- ¿Qué ven, hoy, en la capilla de especial? Hay una barca delante del altar. ¿Saben por qué? Porque vamos a contarles algo que le pasó a Jesús.
Antes de comenzar el relato:
¿Qué imágenes de Jesús vemos en la capilla?
Miramos la cruz: Jesús murió en la cruz, pero no se quedó ahí para siempre. Resucitó y varios días después, sucedió lo que les vamos a contar.
Representación con títeres o con personas.
Los amigos de Jesús eran pescadores. Muy buenos pescadores. Ellos subían a la barca y navegaban mar adentro para echar las redes y sacar muchos pescados para venderlos.
Una noche, después de que Jesús había muerto, Pedro, uno de sus amigos, dijo:
-¿Qué les parece si vamos a pescar? Vamos muchachos, cambien la cara, no vale de nada estar tristes. Vamos a buscar las redes y el barco.
Los amigos de Jesús siguieron a Pedro. Buscaron las redes y se prepararon para ir hasta el centro de lago. La luna se reflejaba en el agua y alumbraba como una gran lámpara las aguas. Los hombres trabajaron toda la noche. Tiraban la red esperaban y la sacaban.
¿Y saben qué pasaba? Nada. No pasaba nada. Las redes salían vacías.
Una y otra vez, tiraban las redes, esperaban y las sacaban vacías.
Un fracaso total. Ya estaban por volverse cuando vieron que un hombre paseaba por la orilla. ¿Quién sería? Los amigos de Jesús se esforzaban por ver quién los estaba esperando, pero no lograban reconocerlo.
Entonces, desde la orilla se escuchó al hombre que gritaba:
-Muchachos, ¿tienen algo para comer?
-No, contestó Pedro a los gritos, no tenemos ni un solo pescado.
Entonces Jesús volvió a decir:
-Echen de nuevo la red.
-¿Qué?, dijo Pedro
-Vamos, echen nuevamente la red.
Los amigos de Jesús decidieron hacerle caso y tiraron nuevamente las redes.
¿Saben qué pasó? Las redes se llenaron tanto con los peces, que casi casi no las podían levantar.
Entonces, uno de los amigos de Jesús llamado Juan dijo:
-Ese es Jesús.
-No puede ser dijo Pedro.
-Sí, es él. ¡Está vivo! ¡Resucitó!
Pedro no pudo esperar que el barco, que estaba muy cargado llegara hasta la orilla y se tiró al agua y fue nadando hasta donde estaba Jesús.
Mientras tanto, Jesús había encendido un hermoso fuego, y había colocado sobre él un pan. Cuando Pedro y los amigos llegaron hasta donde estaba Jesús, le dieron los pescados para que los cocinara.
Jesús los puso sobre el fuego y comenzó a conversar con ellos.
-Pedro, ¿cómo está tu familia? ¿Los molestaron los soldados?, preguntó Jesús.
-Estamos muy bien ahora que vos estás de nuevo con nosotros, contestó Pedro.
-Pedro, dijo Jesús: ¿Te puedo hacer una pregunta?
-Sí, haceme las preguntas que quieras, dijo Pedro.
- Pedro, ¿me amas?
- Sí, Jesús, te amo.
Y Jesús preguntó nuevamente: -Pedro, ¿estás seguro que me amas?
-Sí, te amo.
Y Jesús preguntó por tercera vez: -Pedro, ¿estás segurísimo que me amas?
-Sí, Jesús, vos sabés que te amo.
-Entonces, dijo Jesús cuida de mis amigos. Y ahora, que estamos todos reunidos y el pescado y el pan están listos, compartamos la comida como lo hacíamos siempre.
Y Jesús y sus amigos se sentaron a comer.
Jesús se quedó un tiempo con sus amigos, pero después, como ya había terminado su trabajo, fue a descansar a la casa de su papá Dios. Por eso nosotros no lo podemos ver.
5.- ¿Nosotros amamos a Jesús? (Lo preguntamos tres veces)
¿Qué les parece si nosotros hacemos el trabajo de Jesús?
¿Saben cuál era?
Anunciar a los hombres que había que amarse.
¿Los chicos le pueden decir a otros que hay que quererse? ¿Y los papás? ¿Y los abuelos?
Cantamos: El amor de Dios es maravilloso.
6.- Como recuerdo de esta celebración nos vamos a llevar a las salas un barquito. Dentro de cada uno hay caramelos para compartir.
7.- Rezamos el Padrenuestro con los papás. Cantamos. Nos despedimos.
(Fuente http://www.san-pablo.com.ar/)
domingo
Editorial: ¡Que sea una Semana Santa!
Estoy a punto de ir a misa de Domingo de Ramos, comenzando así la semana más importante de nuestra fe. Jesús entrando en una Jerusalén plagada de peregrinos (que acudían de todas partes al templo por la celebración de la pascua judía), da comienzo a los momentos culminantes de su vida y de la nuestra. Entró en un asno para que no se equivoquen pensando que su reinado era de este mundo (entendido esto como una sublevación política del momento contra el imperio romano). Y yo hoy no me quiero equivocar... Si tengo la suerte de conseguir algún ramo, lo conservaré luego de la bendición no como un amuleto mágico que expulse los males de mi casa, sino como un recuerdo de que Jesús es el Rey de nuestras vidas... Y quizás así, su reinado pueda empezar a impregnar este mundo por medio de nuestro compromiso cotidiano, con una fuerza tal que si los seguidores de Jesús calláramos, gritarían las piedras (Cfr. Lc. 19,40)...
El Jueves recordaremos la última cena, escuchando con más piedad que nunca el "hagan esto en memoria mía", y repetiremos el gesto del lavatorio de los pies, que Jesús realizó para que no se equivoquen los que iban a continuar su obra, pensando que su misión los ponía por encima de los demás. Y yo no me quiero equivocar... No quiero pensar que si asisto a misa (en el contexto del cumplimiento de un precepto eclesial) le estoy haciendo un favor a Cristo, pues si Él nos dejó la Eucaristía es porque (entre otros motivos), sabía perfectamente que yo sólo no puedo con los problemas de la vida... Y si descubrí mi vocación, debe ser puesta al servicio, lavando pies, no señalando suciedades, pues para eso tengo mis propios pies...
El viernes recordaremos el amor más grande, la entrega total de un Dios que ama a su creatura. Un Jesús que pasó por la cruz y no la evitó, para que no nos equivoquemos pensando que el cristiano tiene "un seguro" contra los problemas. Y yo no me quiero equivocar... No quiero transmitir el poder de los milagros, quiero ser un profeta del Sentido; no quiero dar a entender que si te hacés cristiano parás de sufrir, quiero vivir el sentido del sufrimiento desde Cristo; no quiero idealizar el sufrimiento, (pues Dios no quiere que suframos), sino que luchemos por un mundo mejor siendo, consecuentes con nuestros ideales hasta el fin y donde el hambre y sed de justicia no se olvide; no quiero predicar el miedo al infierno, quiero trasmitir la poderosa motivación del Amor...
En Pascua resucitaremos con Cristo. Mi esperanza de reencuentro con mis seres queridos se fundamenta en la resurrección de Jesús; el sentido de mi vida, más allá de los problemas, está fundado en la certeza de que no se termina todo en la tumba. Pero Jesús resucitado envió a otros a continuar con su obra, para que no nos equivoquemos pensando que ya estaba todo realizado. Y yo no me quiero equivocar... Muchos "crucificados" por las injusticias de los hombres seguirán "anclados en el viernes santo" más allá de que nos digamos feliz Pascua. Los "Cristos sufrientes" de hoy seguirán estando a nuestro alrededor más allá del Día del Señor. Por eso para que esta Semana sea realmente Santa, les deseo (y me deseo) que la resurrección de Cristo sea visible en la actitud clara y decidida de comprometernos, sobre todo con los más débiles y desprotegidos, para que algún día, como humanidad podamos decir "¡Hemos resucitado! ¡Feliz Pascua!"
El Jueves recordaremos la última cena, escuchando con más piedad que nunca el "hagan esto en memoria mía", y repetiremos el gesto del lavatorio de los pies, que Jesús realizó para que no se equivoquen los que iban a continuar su obra, pensando que su misión los ponía por encima de los demás. Y yo no me quiero equivocar... No quiero pensar que si asisto a misa (en el contexto del cumplimiento de un precepto eclesial) le estoy haciendo un favor a Cristo, pues si Él nos dejó la Eucaristía es porque (entre otros motivos), sabía perfectamente que yo sólo no puedo con los problemas de la vida... Y si descubrí mi vocación, debe ser puesta al servicio, lavando pies, no señalando suciedades, pues para eso tengo mis propios pies...
El viernes recordaremos el amor más grande, la entrega total de un Dios que ama a su creatura. Un Jesús que pasó por la cruz y no la evitó, para que no nos equivoquemos pensando que el cristiano tiene "un seguro" contra los problemas. Y yo no me quiero equivocar... No quiero transmitir el poder de los milagros, quiero ser un profeta del Sentido; no quiero dar a entender que si te hacés cristiano parás de sufrir, quiero vivir el sentido del sufrimiento desde Cristo; no quiero idealizar el sufrimiento, (pues Dios no quiere que suframos), sino que luchemos por un mundo mejor siendo, consecuentes con nuestros ideales hasta el fin y donde el hambre y sed de justicia no se olvide; no quiero predicar el miedo al infierno, quiero trasmitir la poderosa motivación del Amor...
En Pascua resucitaremos con Cristo. Mi esperanza de reencuentro con mis seres queridos se fundamenta en la resurrección de Jesús; el sentido de mi vida, más allá de los problemas, está fundado en la certeza de que no se termina todo en la tumba. Pero Jesús resucitado envió a otros a continuar con su obra, para que no nos equivoquemos pensando que ya estaba todo realizado. Y yo no me quiero equivocar... Muchos "crucificados" por las injusticias de los hombres seguirán "anclados en el viernes santo" más allá de que nos digamos feliz Pascua. Los "Cristos sufrientes" de hoy seguirán estando a nuestro alrededor más allá del Día del Señor. Por eso para que esta Semana sea realmente Santa, les deseo (y me deseo) que la resurrección de Cristo sea visible en la actitud clara y decidida de comprometernos, sobre todo con los más débiles y desprotegidos, para que algún día, como humanidad podamos decir "¡Hemos resucitado! ¡Feliz Pascua!"
sábado
"Corramos a través de la lluvia". Gracias Diego. (se puede relacionar catequísticamente con el video de cuaresma "RMI Mojate" que aparece más abajo en el blog)
Había pasado todo el día con su mamá, en un gran almacén. Esa bella pelirroja, con cara pecosa, clara imagen de la inocencia, no debe de haber tenido más de 6 años.
Cuando se disponían a abandonar el almacén, llovía a cántaros. Aquella clase de lluvia que, cuando cae tan fuerte desde las nubes, no logras distinguir la distancia entre una gota y otra... ni siquiera las ves golpear el suelo...
Todos nos quedamos frente a la puerta, resguardados de la lluvia. Esperábamos, algunos con paciencia, y otros irritados porque la naturaleza les estaba estropeando su prisa rutinaria.
Siempre me ha encantado la lluvia. Me pierdo ante la vista de los cielos, lavando la suciedad y el polvo de este mundo. Al mismo tiempo, los recuerdos de mi infancia, corriendo bajo la lluvia, son bienvenidos como una forma de aliviar todas mis preocupaciones.
La voz de esta chiquita era muy dulce, y rompió mi trance hipnótico con esta inocente frase:
"Mamá, corramos a través de la lluvia".
"Mamá, corramos a través de la lluvia".
"Sí, mamá... Corramos a través de la lluvia".
"No, mi amor... Esperemos a que baje la lluvia", contestó la mamá pacientemente...
La niña esperó otro minuto, y repitió:
“Mamá, corramos a través de la lluvia"
Y la mamá le dijo:
: "Pero si lo hacemos, nos empaparemos..."
"No, mamá, no nos mojaremos. Eso no fue lo que le dijiste esta mañana a papá..."
Tal fue la respuesta de la niña, mientras hablaba del brazo de su madre...
"¿Esta mañana? ¿Cuándo dije que podemos correr a través de la lluvia, y no mojarnos?"
"¿Ya no lo recuerdas? Cuando hablabas con papá acerca de su cáncer, le dijiste que si Dios nos hace pasar a través de esto, puede hacernos pasar a través de cualquier cosa".
Todos nos quedamos en absoluto silencio. Juro que no se escuchaba más que la lluvia. Todos nos quedamos parados, silenciosamente. Nadie entró ni salió del almacén en los siguientes minutos. La mamá se detuvo a pensar por un momento acerca de lo que debería responder. Este era un momento crucial en la vida de esta joven criatura, un momento en el que la inocencia y la confianza podían ser motivadas, de manera que algún día florecieran en una inquebrantable fe...
"Amor, tienes toda la razón. Corramos a través de la lluvia. Y si Dios permite que nos empapemos, puede ser que Él sepa que necesitamos una lavadita". Y salieron corriendo...
Todos nos quedamos viéndolas, riéndonos mientras corrían por el estacionamiento, pisando todos los charcos.
Por supuesto que se empaparon, pero no fueron las únicas... Las siguieron unos cuantos que reían como niños mientras corrían hacia sus carros. Sí, es cierto, yo también corrí. Y sí, también me empapé... seguro Dios pensó que necesitaba una lavadita. Las circunstancias o las personas pueden quitarnos nuestras posesiones materiales, pueden llevarse nuestro dinero, y pueden llevarse nuestra salud. Pero nada ni nadie puede quitarnos nuestras más valiosas posesiones: Nuestros Recuerdos.
Así que no olvides tomarte el tiempo y la oportunidad de llenarte de recuerdos cada día. Un amigo me envió esto para recordarme precisamente eso: Cada memoria es un ladrillo que construye mi vida. Espero que, de vez en cuando, te tomes tu tiempo para correr a través de la lluvia:
TÓMATE TU TIEMPO PARA VIVIR!
Y nunca olvides:
A veces Dios quiere que te des una “empapadita”.
Pero jamás te dejará sólo bajo la lluvia.
Y si te ha permitido pasar por tormentas en tu vida……
También pasará ésta, y la otra y la que sigue… Y después de cada una de ellas, verás nuevamente su amor y sus promesas en cada arco iris.
(Aporte de Diego Bacarat)
Cuando se disponían a abandonar el almacén, llovía a cántaros. Aquella clase de lluvia que, cuando cae tan fuerte desde las nubes, no logras distinguir la distancia entre una gota y otra... ni siquiera las ves golpear el suelo...
Todos nos quedamos frente a la puerta, resguardados de la lluvia. Esperábamos, algunos con paciencia, y otros irritados porque la naturaleza les estaba estropeando su prisa rutinaria.
Siempre me ha encantado la lluvia. Me pierdo ante la vista de los cielos, lavando la suciedad y el polvo de este mundo. Al mismo tiempo, los recuerdos de mi infancia, corriendo bajo la lluvia, son bienvenidos como una forma de aliviar todas mis preocupaciones.
La voz de esta chiquita era muy dulce, y rompió mi trance hipnótico con esta inocente frase:
"Mamá, corramos a través de la lluvia".
"Mamá, corramos a través de la lluvia".
"Sí, mamá... Corramos a través de la lluvia".
"No, mi amor... Esperemos a que baje la lluvia", contestó la mamá pacientemente...
La niña esperó otro minuto, y repitió:
“Mamá, corramos a través de la lluvia"
Y la mamá le dijo:
: "Pero si lo hacemos, nos empaparemos..."
"No, mamá, no nos mojaremos. Eso no fue lo que le dijiste esta mañana a papá..."
Tal fue la respuesta de la niña, mientras hablaba del brazo de su madre...
"¿Esta mañana? ¿Cuándo dije que podemos correr a través de la lluvia, y no mojarnos?"
"¿Ya no lo recuerdas? Cuando hablabas con papá acerca de su cáncer, le dijiste que si Dios nos hace pasar a través de esto, puede hacernos pasar a través de cualquier cosa".
Todos nos quedamos en absoluto silencio. Juro que no se escuchaba más que la lluvia. Todos nos quedamos parados, silenciosamente. Nadie entró ni salió del almacén en los siguientes minutos. La mamá se detuvo a pensar por un momento acerca de lo que debería responder. Este era un momento crucial en la vida de esta joven criatura, un momento en el que la inocencia y la confianza podían ser motivadas, de manera que algún día florecieran en una inquebrantable fe...
"Amor, tienes toda la razón. Corramos a través de la lluvia. Y si Dios permite que nos empapemos, puede ser que Él sepa que necesitamos una lavadita". Y salieron corriendo...
Todos nos quedamos viéndolas, riéndonos mientras corrían por el estacionamiento, pisando todos los charcos.
Por supuesto que se empaparon, pero no fueron las únicas... Las siguieron unos cuantos que reían como niños mientras corrían hacia sus carros. Sí, es cierto, yo también corrí. Y sí, también me empapé... seguro Dios pensó que necesitaba una lavadita. Las circunstancias o las personas pueden quitarnos nuestras posesiones materiales, pueden llevarse nuestro dinero, y pueden llevarse nuestra salud. Pero nada ni nadie puede quitarnos nuestras más valiosas posesiones: Nuestros Recuerdos.
Así que no olvides tomarte el tiempo y la oportunidad de llenarte de recuerdos cada día. Un amigo me envió esto para recordarme precisamente eso: Cada memoria es un ladrillo que construye mi vida. Espero que, de vez en cuando, te tomes tu tiempo para correr a través de la lluvia:
TÓMATE TU TIEMPO PARA VIVIR!
Y nunca olvides:
A veces Dios quiere que te des una “empapadita”.
Pero jamás te dejará sólo bajo la lluvia.
Y si te ha permitido pasar por tormentas en tu vida……
También pasará ésta, y la otra y la que sigue… Y después de cada una de ellas, verás nuevamente su amor y sus promesas en cada arco iris.
(Aporte de Diego Bacarat)
miércoles
EDITORIAL: "Re-lanzamos el Blog!!!!"
Hola amigos y compañeros de camino!!!
Mucha gente linda me envió mails en los últimos tiempos pidiéndo que se actualice este blog. Preguntaban qué había pasado que de golpe se había "frenado", y me ofrecían su colaboración para que este pequeño espacio virtual recomenzara a ofrecer las herramientas de espiritualidad y abordaje pastoral que intenta compartir desde su inicio. Acepto la colaboración que todos me ofrecen, así como acepté la contención de todos los que me han acompañado en estos últimos meses de una etapa difícil (pero de crecimiento y aprendizaje) de mi vida. Espero que todos manden material y sugerencias por medio de los comentarios, o al mail que figura en este blog. Consciente de las limitaciones de este humilde blog, pero convencido de la necesidad de recurrir a estos medios modernos, para la trasmición del sentido de la vida en Cristo, los invito a participar y enriquecer con su presencia, comentario y aporte de material este espacio libre de reflexión.
Les mando un abrazo enorme a todos!
José (Lito) Balabanian
Mucha gente linda me envió mails en los últimos tiempos pidiéndo que se actualice este blog. Preguntaban qué había pasado que de golpe se había "frenado", y me ofrecían su colaboración para que este pequeño espacio virtual recomenzara a ofrecer las herramientas de espiritualidad y abordaje pastoral que intenta compartir desde su inicio. Acepto la colaboración que todos me ofrecen, así como acepté la contención de todos los que me han acompañado en estos últimos meses de una etapa difícil (pero de crecimiento y aprendizaje) de mi vida. Espero que todos manden material y sugerencias por medio de los comentarios, o al mail que figura en este blog. Consciente de las limitaciones de este humilde blog, pero convencido de la necesidad de recurrir a estos medios modernos, para la trasmición del sentido de la vida en Cristo, los invito a participar y enriquecer con su presencia, comentario y aporte de material este espacio libre de reflexión.
Les mando un abrazo enorme a todos!
José (Lito) Balabanian
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