Mostrando entradas con la etiqueta Fortaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fortaleza. Mostrar todas las entradas

jueves

Encuentro: "Jesús camina sobre el agua"


1. Introducción: Oración que predisponga el corazón para acercarse a la Palabra. Por ejemplo: Deut. 30, 11-14 ; Is. 55, 10-11 u otra.(5 minutos)
2. Trabajo Grupal (de 10 a 15 minutos): se conformarán cinco grupos, cada uno de los cuales recibirá una cartulina con una pregunta (para partir de la vida concreta) (cada cartulina también llevará una foto significativa en cuanto a lo que se les pide. Las preguntas son:
a)¿Qué situaciones nos hacen que alejarnos de Dios?
b)¿Qué nos produce temor?
c)¿Podemos superar los problemas?
d)¿En qué ocasiones el entorno nos asusta?
e)¿Cuándo nos sentimos solos?
3. Breve puesta en común y pegado de láminas. (5 minutos)
4. Reflexión a partir de Mt. 14, 22-33 (iluminando las situaciones planteadas (de 10 a 15 minutos)
Nótese que el texto está cargado de "buenas noticias" que se pueden ir relacionando con las preguntas hechas a los grupos. a) Cuando estamos "lejos de la costa", de nuestras seguridades, de nuestro sentido, Jesús viene caminando hacia nosotros. b) Ante el miedo, Jesús nos calma con su "no teman". Si utilizamos el simbolismo de mar (=mal), Jesús es el que caminó sobre el mar (el que venció al mal) y éste es el fundamento de nuestra esperanza. c)Pedro, con su vista puesta en Jesús, pudo también caminar sobre el mar (el hombre unido a Jesús puede seguir adelante más allá del mal) d)Pero si aún así (pues somos humanos) el entorno nos puede, y nos hundimos, ahí estará Jesús nuevamente salvándonos si se lo pedimos como hizo Pedro. e) La barca simboliza la Iglesia, la comunidad, y al subir a ella, se "calma el viento", no estamos solos en esta lucha...
5. Gesto y oración final. Se puede preparar un altarcito con dibujo de Jesús salvando a Pedro (se puede encontrar en buenasnuevas.com)y vela encendida. Mientras se canta “El Dios de la vida”. Se les entregará a cada uno una vela, la cual se irá encendiendo desde la vela que está en el altar. Además también recibirán la letra de la canción a modo de tarjeta de recuerdo. (10 minutos)

domingo

Encuentro catequístico para adultos:

Iniciamos con el siguiente video (Renovación- El águila)

Luego del cuál trabajaremos en base a la pregunta ¿Qué cosas de nuestra vida necesitamos dejar atrás para recomenzar? (Puede ser en un trabajo en grupo, mini-charla de a dos, diálogo orientado entre todos, expresarlo en crealina o cartulina y poner en común, etc)

Luego del plenario se puede iluminar con algún texto del evangelio en el que el encuentro con Cristo modifique la vida del personaje (por ejemplo "el ciego de Jericó": Mc 10, 46-52, "Zaqueo": Lc. 19, 1-9, "la samaritana": Jn. 4, 1-30, etc.). La metodología de abordaje del texto puede ser: ver ¿cuál era la situación inicial del personaje, cuál fue la final y a qué se debió el cambio de una situación a otra?. Las pautas de reflexión nos tendrían que ayudar a descubrir el encuentro con Jesús que me renueva de tal modo que cambia mi vida. Preguntas como "¿Cuál creen que es la buena noticia del texto?" pueden ayudar.

Se podría terminar rezando-cantando "Déjame nacer de nuevo".

sábado

El cuento de la semana

El caracolito:
Transcurría el otoño del '96, días en los que percibía dolorosamente, lo que tantos poetas expresaron: la extraña relación entre dicha estación y la melancolía. Aunque yo sabía bien, que mi estado de ánimo no se debía a la caída de las hojas, ni a la escasa presencia del sol, o a añoranzas veraniegas; mi tristeza tenía hondas raíces que la alimentaban...

No quería preocupar a mi familia, ni quería recurrir a mis amigos que ya bastante tenían con sus problemas. Y como el día gris invitaba a la caminata en soledad, decidí recorrer las calles de la ciudad de Burzaco, para conocer el lugar donde pronto iba a tener que dar clases. Cada paso que daba, iba acompañado por un recuerdo amargo, una angustia penetrante ante el entorno que me oprimía, o un sentimiento de no encontrar la salida ante los problemas, pues la tristeza siempre opaca mi esperanza...

Al cabo de unas cuadras, llegué a la plaza de la ciudad, repleta de chicos alegres que se empeñaban con sus risas, en contradecir a tantos siglos de poesía otoñal. Al sentarme en el banco que está justo enfrente a la parroquia, me puse a pensar si no sería conveniente cruzar la calle, e ir al encuentro de un sosiego espiritual. Pero en un rapto de soberbia (pues la desesperanza siempre opaca mi cordura), me dije que si Dios quería ayudarme, que viniera Él a mi encuentro...

Con los ojos brillosos, hundía la mirada en las vereditas internas de la plaza. Las mismas eran de tierra y estaban cubiertas de miles de fragmentos de conchilla, que crujían ante el peso de cada pisada, que con el tiempo los convertiría en polvo. Cuando súbitamente, el recorrido inquieto y sin sentido de mis ojos se detiene en un punto del serpenteante camino, provocando mi asombro. Es que en medio de tanto caparazón destruido, descubrí un pequeño y hermoso "caracolito" de mar, que increíblemente había soportado, quien sabe cuanto tiempo, las pisadas de todos los que habían recorrido esa concurrida plaza. Su aspecto nacarado y sus formas espiraladas estaban intactas, lo que motivó mi admiración. Siendo tan frágil y pequeño, el caparazón del "caracolito" había podido subsistir, resistiendo los duros embates, apoyándose en los demás caparazones (que aunque estuvieran desechos, evidentemente le habían servido de ayuda). Y siento que "vino a mi encuentro" para dar brillo y consuelo a mi mirada, que solo recorría la conchilla rota y crujiente.

Poniéndome de pie, me acerqué y la tomé entre mis manos, la guardé en un bolsillo, decidí que el otoño no era tan triste como pensaba, y con una sonrisa en mis labios, crucé la calle...

Del libro "Destellos de Luz, reflejos de vida" de José Balabanian Ed. San Pablo (En edición)
RESULTADO DE ENCUESTAS ANTERIORES: