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Cuaresma y Semana Santa 2020 (actividades 2do ciclo primaria)


Cuaresma y Semana Santa en el contexto de la pandemia (2020)


Actividades de Catequesis (De 8 a 12 años) de 2do ciclo  de Educación Primaria(4to, 5to y 6to año)


Hola chicos/as:
Estamos en un tiempo que nuestra religión llama “Cuaresma”, es decir un tiempo (40 días, por eso el nombre) de preparación para los acontecimientos más importantes para la historia de la humanidad: los últimos días antes de que a Jesús lo crucifiquen, su muerte y (sobre todo) su Resurrección (es decir su Pascua, que quiere decir “Paso”, en este caso de la muerte a la Vida). Así como enviamos tareas por internet de otras materias, queremos que, en este tiempo especial de quedarnos en casa para cuidarnos, puedan también pensar un poquito en estos temas y en nuestras vidas. Las actividades podés completarlas acá mismo (si luego tenés posibilidad de imprimir) o en el cuaderno, serán compartidas en clase (en el cole, o desde internet, ya veremos) luego de Pascua, pero la idea no es que la hagan toda junta (ni ahora, ni un día antes de Pascua), sino que la vayan aprovechando de a poco, como quien no se come un helado de golpe, sino que lo saborea lentamente.

Lean esto de un chico de su edad:
“Me estoy volviendo loco con las tareas virtuales, esto de estar en casa, por un lado me gusta, pero me pone de mal humor por otro. No la tengo a la seño para preguntarle si algo no entiendo y, encima, así como tengo ratos que no me aguanto ni a mí mismo, mi familia también los tiene. Si les pregunto algo en buen momento zafo, pero si no, soné. Están todos preocupados por el virus éste. Y la verdad que yo también tengo un poquito de miedo. El noticiero me asusta tanto, que prefiero estar haciendo la tarea. Hablan de “cuarentena”, aunque nadie sabe bien cuántos días serán, y todos en casa estamos un poquito impacientes…
Pero también tiene cosas lindas que en otro momento no tendríamos. Estar más tiempo juntos, tener más tiempo para pensar (aunque a mí me cuesta un poquito) y hasta extrañar a los amigos, porque sé que estaremos más felices juntos cuando todo esto termine…
En la tarea de catequesis me recuerdan que estamos en “Cuaresma” (justo cuando estamos en “Cuarentena”. Encima mi mamá cumple cuarenta este año, pero me mata si sabe que se los cuento). Pero me dicen que el número cuarenta es lo de menos, que lo que importa es lo que podemos hacer en este tiempo especial, para convertirnos cada día en mejores personas. No sé muy bien que puedo hacer para ser un poquito mejor esta cuaresma. Pero me gustaría llegar a la Semana Santa con la alegría de que algo logré. Y, aunque como les dije me cuesta un poquito, voy a pensar qué puedo intentar…”
Niño pensando gif animados - Imagui | Pensando en ti, Fondos para ...
Piensen y respondan con sus palabras (lo que pongan traten de cumplirlo y después vemos cómo les fue):
¿A qué me puedo comprometer en este tiempo para mejorar como persona? Tiene que ser algo concreto (es decir que si ponés “ser bueno” no sirve). Tiene que ser algo concreto que puedas realizar (es decir que si ponés “cambiar el mundo” no sirve). Tiene que ser algo que vos puedas cumplir y controlar día a día se lo estás logrando (por ejemplo “llamar a mis abuelos todos los días”, “ayudar a mi familia con las tareas de la casa”, “tirar buena onda cuando hace falta” (dominando mis momentos de mal humor, etc.). No te desanimes si algún día no ´pudiste, seguí
intentando… ¡Jesús está con vos!

Me comprometo a: …………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………



Lean esto:                     
Los que queremos a Jesús llamamos Semana Santa a la que recuerda todo lo que pasó con Él antes de su muerte y Resurrección. Por eso tiene como marco dos domingos especiales: el de Ramos, que es cuando Jesús entra en Jerusalén y el de Pascua, que es cuando resucita. Nos gusta llamarla la Semana del Amor, pues es en esos días en los que se dio la máxima expresión de Amor de Dios hacia nosotros. Cada día tiene su particularidad, por eso cada día tendrá su explicación y su actividad para que puedan ir conociendo más de ese gran Amor que Jesús nos regaló…

Domingo de Ramos (05/04/20):
Nos cuenta Mateo en la Biblia (Mt. 21, 1-11)
“Cuando se acercaron a Jerusalén y llegaron al monte de los Olivos, Jesús envió a dos discípulos, diciéndoles: «Vayan al pueblo que está enfrente, e inmediatamente encontrarán un asna atada, junto con su cría. Desátenla y tráiganmelos. Y si alguien les dice algo, respondan: "El Señor los necesita y los va a devolver en seguida".»…
Los discípulos fueron e hicieron lo que Jesús les había mandado; trajeron el asna y su cría, pusieron sus mantos sobre ellos y Jesús se montó. Entonces la mayor parte de la gente comenzó a extender sus mantos sobre el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y lo cubrían con ellas. La multitud que iba delante de Jesús y la que lo seguía gritaba:
«¡Hosana al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas!»
Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, y preguntaban: «¿Quién es este?» Y la gente respondía: «Es Jesús, el profeta de Nazaret en Galilea.»”

Mirá en Youtube el siguiente video: https://youtu.be/-0Sq3jD_zDE
Y respondé:
A Jesús lo reciben como un Rey (en la misa de domingo de ramos se bendicen los ramos que llevemos, para que los pongamos en un lugar visible y recordemos al verlo que ¡Jesús es el Rey de mi vida!), y habiendo visto el video:
1)      ¿Qué produjo en la gente que lo recibía su llegada a Jerusalén? ¿cómo se sintieron? ¿por qué creés que se pusieron así (no tengas miedo a equivocarte, poné lo que pensás y luego lo vemos entre todos).
2)      ¿Qué cambios se fueron dando en el burrito?
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Del mismo modo que en la gente y (imaginariamente) en el burro, cuando Jesús llega a nuestras vidas las va transformando para bien, porque uno, al estar contento de estar con Él desea ser mejor cada día.

Lunes Santo (06/04/20):
Nos cuenta Juan en la Biblia (Jn. 12,1-11)
“Seis días antes de la Pascua, fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien habla
resucitado de entre los muertos. Allí le ofrecieron una cena; Marta servía, y Lázaro
era uno de los que estaban con él a la mesa.
María tomó un perfume, autentico y costoso, le ungió a Jesús los
pies y se los secó con sus cabellos. Y la casa se llenó de la fragancia del perfume.
Judas Iscariote, uno de sus discípulos, el que lo iba a entregar, dice:
—«¿Por qué no se ha vendido este perfume para darle la plata a
los pobres?»
Esto lo dijo, no porque le importasen los pobres, sino porque era un ladrón; y como
tenía la bolsa llevaba lo que iban echando.
Jesús dijo:
—«Déjala; porque a los pobres los
tienen siempre con ustedes, pero a mí no siempre me tendrán.»
Una muchedumbre de judíos se enteró de que estaba allí y fueron, no sólo por
Jesús, sino también para ver a Lázaro, al que había resucitado de entre los muertos.
Los sumos sacerdotes decidieron matar (además de a Jesús) también a Lázaro, porque muchos judíos, por su causa, se les iban y creían en Jesús.”
Jesús empieza a anunciar que lo van a matar (no siempre me tendrán…) y María, la hermana de Lázaro entendió esto mejor que nadie. En este texto vemos gente que hace el bien (los amigos de Jesús),, pero también vemos ladrones y asesinos. Como siempre, estamos rodeados por cosas buenas y cosas malas. Sólo hay que saber elegir lo bueno, para ser felices.

Dibujá un círculo que represente al mundo, divídelo con una línea por la mitad y dibujá: de un lado cosas que representen lo bueno (lo que se te ocurra) y del otro lado lo que represente lo malo (por ejemplo, un corazón de un lado y un arma del otro, pero poné varios dibujitos dentro de cada lado correspondiente.)



QUE NUESTRAS ACCIONES HAGN QUE CADA DÍA CREZCA LA PARTE DE LO BUENO Y DISMINUYA LA PARTE DE LO MALO!!!!!!!!!!!

Martes Santo (07/04/20):
Nos cuenta Juan en la Biblia (Jn 13, 21-33. 36-38)
En aquel tiempo, Jesús, profundamente conmovido, dijo:
—«Les aseguro que uno de ustedes me va a entregar.»
Los discípulos se miraron unos a otros sorprendidos, por no saber de quién lo decía.
Uno de ellos, el que Jesús tanto amaba, estaba reclinado a la mesa junto a su pecho.
Simón Pedro le hizo señas para que averiguase por quién lo decía. Entonces él,
apoyándose en el pecho de Jesús, le preguntó:
—«Señor, ¿quién es?»
Le contestó Jesús:
—«Aquel a quien yo le dé este trozo de pan untado.»
Y, untando el pan, se lo dio a Judas, hijo de Simón el Iscariote….
Judas, después de tomar el pan, salió inmediatamente (para traicionarlo). Era de noche. Cuando salió,
dijo Jesús: —«…Hijos míos, me queda poco de estar con ustedes. Me buscarán, pero lo que dije a los judíos se los digo ahora a ustedes: "Donde yo voy, ustedes no pueden ir."»
Simón Pedro le dijo: —«Señor, ¿a dónde vas?»
Jesús le respondió:
—«Adonde yo voy no me puedes acompañar ahora, me
acompañarás más tarde.»
Pedro replicó:
—«Señor, ¿por qué no puedo acompañarte ahora? Daré mi
vida por ti.» Jesús le contestó: —«¿Con que darás tu vida por mí? Te aseguro que no
cantará el gallo antes que me hayas negado tres veces.»
Jesús se enfrenta a un dolor muy grande, la certeza de que uno de sus amigos (Judas) lo va a traicionar y que otro (Pedro) lo va a negar 3 veces (es decir que cuando la cosa esté difícil, no sólo no lo va a defender, sino dirá tres veces seguidas que no conoce a Jesús).
En las relaciones de amistad siempre podemos correr el riesgo de actuar mal con los otros…
Leé este cuento de Eva María Rodriguez:
LA MÁQUINA DEL TIEMPO
Luis era un niño muy presumido que siempre estaba hablando de los maravillosos inventos de su padre. Todos sus compañeros estaban hartos de que se creyera el mejor del mundo, y decidieron darle una lección.

- El próximo día que venga diciendo que su padre ha inventado algo nuevo, vamos a su casa y se lo robamos -dijo Alex, que se sentaba con Luis en clase y era el que más tenía que aguantarle.
- ¡Eso, eso! -contestaron entre risas los demás.

Al día siguiente, Luis llegó a clase presumiendo de que su padre había inventado una máquina del tiempo y que iban a viajar al futuro.
Esa misma tarde, se reunió un grupo de chicos de su clase para ir a robar la dichosa máquina del tiempo que tenía el padre de Luis en casa.

- ¿Y si la probamos antes? -dijo alguien.
- Solo vamos a llevárnosla -dijo Alex-. En unos días se la devolveremos. Solo vamos a darle una lección a Luis.
- Pero yo quiero probarla -se oyó decir a alguien.
- Y yo.
- Y yo también.

Así que a Alex no le quedó más remedio que aceptar. Se había quedado solo y, en el fondo, al él también le picaba la curiosidad de saber cómo funcionaba aquella máquina.

Cuando todos estuvieron dentro, programaron un viaje al futuro, concretamente dentro de 20 años. Cuando llegaron, lo que vieron no les gustó nada. Luis estaba solo, tirado en la calle. Era un chico pobre y asustado al que nadie hacía caso, andrajoso y miserable. Y decía: "Si todavía tuviera la máquina mi padre estaría aquí, y a mí no me considerarían un loco".

Muy apenados, los chicos fueron a ver qué sería de ellos en el futuro. Y se encontraron que estaban todos en la cárcel, acusados de robar y de estafar a la gente con viajes a por el tiempo.

Cuando regresaron, Alex les dijo a los demás:
- Creo que será mejor que dejemos esto donde está. Tal vez así no nos espere un futuro tan desastroso.

Todos dijeron que sí con la cabeza y se marcharon de allí rápidamente.

Al día siguiente, cuando Luis llegó a clase, todos le miraron con ojos muy diferentes. Era un poco pesado, pero era su compañero, al fin y al cabo. Fue Alex quien decidió ir a hablar con él.

-
 Hola Luis. ¿Qué tal funciona esa máquina del tiempo que ha inventado tu padre?
- Ha decidido desmontarla -dijo Luis-. Me ha dicho que hizo un viaje ayer y que vio que su invento nos daría muchos problemas a todos.

Alex quiso explicarle a Luis lo que había pasado.

- Verás, Luis, es que nosotros… ayer….
- Ya lo sé -le interrumpió Luis-. Mi padre me llevó de viaje al pasado y al futuro antes de desmontar la máquina. Y he aprendido la lección. A partir de ahora seré menos fanfarrón.
- ¿Sabes? Nosotros también hemos aprendido algo. No sirve de nada querer dar una lección a alguien sea de la forma que sea. Lo que sirve es sentarse y hablar -respondió Alex.
- Claro que sí -contestó Luis.

Y los dos muchachos se dieron un gran abrazo en señal de su amistad.

Respondé con tus palabras y de corazón:
1)      ¿Qué sentimientos dominaban a Alex y sus amigos para hacer lo que hicieron en contra de Luis?
2)      ¿Al elegir traicionar a un compañero que hubiera pasado en el futuro?
3)      ¿Por qué cambiaron? ¿Por qué también Luis cambió?
4)      ¿Cómo creés que se puede mejorar la relación de compañerismo en nuestro curso?
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Siempre es mejor ser buen compañero que no serlo. Y si alguna vez alguien actuó mal, siempre es bueno el arrepentimiento y el perdón de los demás…

Miércoles Santo (08/04/20):
Nos cuenta Mateo en la Biblia (Mt. 26, 14-25)
“En aquel tiempo, uno de los Doce, llamado Judas Iscariote, fue a los sumos
sacerdotes (los que querían matar a Jesús) y les propuso:
—«¿Qué están dispuestos a darme, si se los entrego?»
Ellos acordaron con él en treinta monedas. Y desde entonces andaba buscando
ocasión propicia para entregarlo.”
Judas y los que deseaban matar a Jesús arreglan un precio: 30 monedas de plata. Como si las personas pudiéramos decidir cuánto valen los demás. Cada uno de nosotros vale por lo que es, por lo que hace. Los propios valores saldrán a relucir cuando cada uno de nosotros descubra que cada persona es una riqueza en sí misma. Vos valés a los ojos de Dios un montón, de tal manera que no se puede explicar. Es cierto que todos tenemos cosas que mejorar, pero todos tenemos muchos valores que no siempre los descubrimos. Y Dios los conoce plenamente pues él es el que nos creó.

Escribí con tus palabras:
¿Qué valores pensás que tenés? Puede ser cosas que te salgan bien (por ejemplo, cantar, bailar, tocar instrumentos, matemáticas etc.). O virtudes por ejemplo ser paciente, ser buen compañero, saber escuchar al otro, etc.) ¡Si te cuesta podés pedir a los que viven con vos que te ayude a descubrirlos!
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¡TODOS SOMOS VALIOSOS A LOS OJOS DE DIOS!

Jueves Santo (09/04/20):
Nos cuenta Juan en la Biblia (Jn 13, 1-15)
“Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo.
Estaban cenando… Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, luego echa agua en un recipiente y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos con la toalla que se había atado a la cintura.
Llegó a Simón Pedro, y este le dice:
«Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?».
Jesús le contestó:
«Lo que yo hago, tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde».
Pedro le dice:
«No me lavarás los pies jamás».
Jesús le contestó:
«Si no te lavo, no tienes parte conmigo».
Simón Pedro le dice:
«Señor, no solo los pies, sino también las manos y la cabeza».
Jesús le dice:
«Uno que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También ustedes están limpios, aunque no todos».
Porque sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: «No todos están limpios».
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les dijo:
«¿Entienden lo que acabo de hacer con ustedes? Ustedes me llaman “el Maestro” y “el Señor”, y dicen bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros: les he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con ustedes, ustedes también lo hagan»”.

Leé y pensá…
Jesús está por ser traicionado y entregado. Al día siguiente lo mataran. Y cena con sus amigos (la misma cena en la que nos regala la comunión). Son su grupo. Sus compañeros. Quienes lo acompañaron durante algunos años. Todos distintos, pero unidos. Algunos con mejor carácter, otros casi insoportables, alguno desconfiado, otro peleador, unos hablaban mucho, otros hablaban poco, alguno contaría chistes, otros tirarían mala onda… Pero TODOS eran el grupo. Y Jesús quería a todos, cada uno con sus características, pues Él sabía ver lo bueno que hay en el corazón de cada uno.
En tu curso debe pasar algo parecido, son todos distintos, pero pueden estar unidos. No serán todos amigos, pero son todos compañeros. Y si alguien del curso está mal por alguna razón, aunque no sea de tu grupito de amigos, ahí estarás ayudándolo. Jesús al lavarle los pies a sus amigos nos dio una hermosa lección: que nadie debe creerse más que los demás, y que todos debemos estar el servicio del otro (incluso de los que no me caen tan bien, pues todos tienen cosas buenas en el corazón, sólo hay que saber descubrirlas).


Actividad:
Hacé una lista de tus compañeros de curso (tratá de no olvidarte de nadie), y al lado de cada nombre poné algo bueno que podés descubrir en él/ella. Con los que son tus amigos va a ser fácil, con otros te va a costar más, pero vale la pena es esfuerzo de descubrir y reconocer algo bueno (es buen compañero, es gracioso, sabe mucho de matemáticas, canta muy bien, me escucha cuando le cuento algo mío, juega bien al fútbol, etc.). No vale no poner nada, no se puede poner cosas malas, no cuenta cosas físicas (como tiene ojos lindos, etc). A la vuelta de la cuarentena descubriremos entre todos, las cosas lindas que tenemos cada uno de los que formamos este maravilloso grupo. Y si algo no funcionaba bien hasta ahora, es tiempo de animarse a corregirlo. ¡Sigamos, a ejemplo de Jesús, respetándonos como distintos, pero luchando día a día para está cada vez más unidos!

Viernes Santo (10/04/20):
Nos cuenta Lucas en la Biblia (Lc. 22, 14-18)
(En la última cena de Jesús con sus amigos en la noche del jueves santo, lo que sería la primera misa…) “Luego tomó el pan, dio gracias, lo partió y lo dio a sus discípulos diciendo: Esto es mi Cuerpo, que se entrega por ustedes. Hagan esto en memoria mía. Después de la cena hizo lo mismo con la copa, diciendo: Esta copa es la nueva Alianza sellada con mi Sangre que se derrama por ustedes.”.
Jesús, la noche anterior a ser crucificado, poco antes de ser apresado, nos dejó la Eucaristía. Pero además les adelantaba a los discípulos lo que iba a pasar horas después…
(Luego de haber sido apresado y juzgado injustamente durante toda la madrugada, el viernes santo Jesús es crucificado…) “Era alrededor del mediodía. (Estando Jesús en la cruz), el sol se eclipsó y la oscuridad cubrió toda la tierra hasta las tres de la tarde… Jesús, con un grito, exclamó: . Y diciendo esto, murió…” (Lc. 44.46).
JESÚS DIO LA VIDA POR CADA UNO DE NOSOTROS. NOS AMÓ HASTA EL FIN. QUIERE DECIR QUE VOS SOS INMENSAMENTE VALIOSO PARA DIOS.

Leé este cuento, las claves y respondé (no tengas miedo a equivocarte, confiá en lo que te surge de pensar el cuento y relacionar las consignas):
EN MEMORIA SUYA (Del Libro “El Dios escondido” de Ed. San Pablo)
Juan Pérez, un hombre común como cualquiera de nosotros, iba caminando por el centro de la ciudad, muy compenetrado en sus problemas. Estaba tan metido en sí mismo que, a pesar de estar rodeado de mucha gente (que también caminaba con sus problemas a cuestas por la ciudad), no veía a nadie, no miraba a su alrededor. Pero como iba tan distraído en sus cosas, cruzó una calle sin mirar, y un auto se le vino encima, pues no tuvo tiempo de frenar. Fue un instante, pero durante ese segundo que reaccionó viendo al coche que lo iba a atropellar, el hombre se vio cercado por la muerte. Pero en vez de recibir el golpe mortal, sintió en el momento justo, un empujón que alguien le dio por la espalda y cayendo a un costado escuchó el grito de quien lo había empujado. Temiendo lo peor, giró la cabeza y vio a quien había ocupado su lugar para salvarlo, atropellado por el auto, tirado en el piso casi muerto. Enseguida se juntó mucha gente y vinieron médicos que decidieron su traslado en ambulancia a una clínica para intentar lo imposible, impedir su muerte.
Juan, atormentado, lo acompañó, pero era demasiado tarde, estaba tan herido que solo había que esperar su fin. Averiguó que su nombre era Emanuel y pidió por favor que le dejaran hablar con él un instante, y se lo permitieron. Con lágrimas en los ojos, Juan le agradeció y le preguntó si tenía algún mensaje para los suyos. Emanuel en su último instante de lucidez y con la voz quebrada, respondió que quería que su familia se juntara para rezar, aunque sea una vez por semana, y que lo hagan en su memoria, tras lo cual murió...
Juan Pérez no paraba de llorar y reconocía en su interior a ese hombre que por estar atento y dispuesto a los demás, había logrado salvarlo, dando su vida, ocupando su lugar, muriendo por él. Su muerte, había permitido la vida, y Juan se dio cuenta que ese día había nacido de nuevo y se propuso cambiar, en reconocimiento al ejemplo de Emanuel. Y comenzó transmitiendo el mensaje que éste le había encomendado, haciéndolo en memoria suya...




Claves para entender el cuento:
·         El nombre Juan Pérez generalmente se utiliza para decir: “cualquiera de nosotros”. Es decir que el personaje del cuento nos representa a todos.
·         El nombre “Emanuel” era uno de los títulos dados al mismo Jesús, pues significa “Dios con nosotros”.
·         La idea del autor no es quedarse con el dolor de la muerte de Emanuel, sino con todo lo bueno que generó su sacrificio por los demás.

1.            Definir con sus palabras las actitudes de Juan y de Emanuel, antes y después del accidente.
2.            ¿Con cuáles se sienten identificados? ¿Por qué?
3.            ¿Creen que la gente se juega por los demás? (aclarando que jugarse por los demás no necesariamente es “dar la vida”. Por ejemplo, cuando alguien defiende a un compañero/a a la que están burlando, eso es jugarse por los demás, o cuando vemos a nuestros padres agotados al final del día y ayudamos a poner la mesa aunque nosotros también lo estemos, etc.) ¿Te animás a poner algún ejemplo que hayas visto alguna vez?
4.            ¿Por qué cosas o personas se jugarían hoy?
5             ¿Qué comparación podés hacer con los dos textos de Lucas y el cuento?

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Sábado Santo (11/04/20):
Nos cuenta Juan en la Biblia (luego de que Jesús muriera en la cruz, pero antes de que resucitara, nos dice cómo estaban sus amigos…)
 “…estando cerradas las puertas del lugar donde se encontraban los discípulos por temor…”  (Jn. 20, 19b).

Leé esto acerca de lo que el texto de la Biblia nos dice hoy…
Nos damos cuenta que la situación por la que pasaban los amigos de Jesús, era parecida a la que estamos pasando nosotros hoy. Por motivos distintos, pero en ambos casos (ellos entonces y nosotros hoy) permanecían y permanecemos en casa por temor. Ellos temían a los que habían matado a Jesús. Nosotros tememos al Coronavirus. Pero tanto los discípulos como nuestras familias, estaban y estamos “encerrados” en casa… Pero fíjate que los amigos de Jesús no sabían que, luego de ese tiempo de incertidumbre y temor, les esperaba algo maravilloso. No se imaginaba que Jesús resucitaría y les regalaría la enorme alegría de volverlo a ver. Sus vidas parecían destinadas a la tristeza, pero, sin embargo, ese tiempo iba a servirles para crecer y ser mejores. Y a partir de ahí, ya sabiendo que Jesús estaba vivo, nunca más serían los mismos. Serían los que les dieran alegría a los demás dándoles Buenas Noticias. Del mismo modo, nosotros hoy podemos pensar que todo es dudas, fastidio, encierro y temores. Pero seguramente, al igual que a los discípulos, Jesús nos ayudará a crecer y ser mejores personas cuando todo esto acabe y la alegría sea completa. Por eso, ¡preparamos el corazón para la Pascua de Resurrección!

Momento de Oración:
Hoy te propongo algo distinto, intentálo. Muchos en el mundo están sufriendo por la pandemia del coronavirus. A muchos, se les murieron seres queridos. Pero quizá ni siquiera sepan que Jesús con su muerte y resurrección, les regaló la posibilidad de la vida eterna. Te pido hoy que trates de hacer una breve oración (rezar) por todos los que sufren hoy. Hacélo con tus palabras, aunque sea mentalmente, pero en un momento y en un lugar que puedas estar tranquilo/a. Y si no se te ocurre nada, rezá por ellos un Padrenuestro o un Avemaría, y Dios utilizará esa oración tuya para quien más lo necesite.
Pascua de Resurrección (12/04/20 y días siguientes):
Para nosotros, los que creemos en Jesús, la muerte no es el fin de todo, sino el comienzo de la Vida eterna. Es decir que esta vida nos prepara para la Vida en el cielo, que no tendrá fin y en donde ya no habrá más sufrimiento, ni dolor, ni enfermedades, ni muerte. Esto es o que nos prometió Jesús. Pero para que veamos que su promesa era verdadera nos dio la prueba más maravillosa en la historia de la humanidad. Su propia Resurrección. Su “Paso” (Pascua quiere decir “paso”) de la muerte a la Vida.
Nos Cuenta Juan en su Evangelio…
“El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún
estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.
Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús,
y les dijo:
—Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto.
Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el
otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y,
asomándose, vio las vendas en el suelo: pero no entró.
Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: Vio las vendas en el
suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino
enrollado en un sitio aparte. Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio
y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de
entre los muertos
. (Jn. 20, 1-9.)

Jesús, venciendo a la muerte, nos abrió las puertas del cielo. Y COMO ESTÁ VIVO, NOS ACOMPAÑA EN TODO MOMENTO Y EN TODA SITUACIÓN. No hace las cosas por vos, pues Dios nos hizo libres, pero es NUESTRO COMPAÑERO DE CAMINO.

Actividad:
Dibujá dos cosas que hacen con tu familia, en esta cuarentena en casa, y una que soñás hacer (sólo o con tu familia o con tus amigos) cuando termine este aislamiento por el coronavirus y la humanidad haya superado este problema.
Poné debajo de cada dibujo (lo más lindo posible, con colores, adornado, etc.) un cartelito que diga: “JESÚS ESTÁ VIVO Y ME ACOMPAÑA SIEMPRE”

¡¡¡¡¡¡FELIZ PASCUA PARA VOS Y TU FAMILIA!!!!!!


jueves

¿Por qué Jesús no me da lo que espero?


Encuentro: "Jesús camina sobre el agua"


1. Introducción: Oración que predisponga el corazón para acercarse a la Palabra. Por ejemplo: Deut. 30, 11-14 ; Is. 55, 10-11 u otra.(5 minutos)
2. Trabajo Grupal (de 10 a 15 minutos): se conformarán cinco grupos, cada uno de los cuales recibirá una cartulina con una pregunta (para partir de la vida concreta) (cada cartulina también llevará una foto significativa en cuanto a lo que se les pide. Las preguntas son:
a)¿Qué situaciones nos hacen que alejarnos de Dios?
b)¿Qué nos produce temor?
c)¿Podemos superar los problemas?
d)¿En qué ocasiones el entorno nos asusta?
e)¿Cuándo nos sentimos solos?
3. Breve puesta en común y pegado de láminas. (5 minutos)
4. Reflexión a partir de Mt. 14, 22-33 (iluminando las situaciones planteadas (de 10 a 15 minutos)
Nótese que el texto está cargado de "buenas noticias" que se pueden ir relacionando con las preguntas hechas a los grupos. a) Cuando estamos "lejos de la costa", de nuestras seguridades, de nuestro sentido, Jesús viene caminando hacia nosotros. b) Ante el miedo, Jesús nos calma con su "no teman". Si utilizamos el simbolismo de mar (=mal), Jesús es el que caminó sobre el mar (el que venció al mal) y éste es el fundamento de nuestra esperanza. c)Pedro, con su vista puesta en Jesús, pudo también caminar sobre el mar (el hombre unido a Jesús puede seguir adelante más allá del mal) d)Pero si aún así (pues somos humanos) el entorno nos puede, y nos hundimos, ahí estará Jesús nuevamente salvándonos si se lo pedimos como hizo Pedro. e) La barca simboliza la Iglesia, la comunidad, y al subir a ella, se "calma el viento", no estamos solos en esta lucha...
5. Gesto y oración final. Se puede preparar un altarcito con dibujo de Jesús salvando a Pedro (se puede encontrar en buenasnuevas.com)y vela encendida. Mientras se canta “El Dios de la vida”. Se les entregará a cada uno una vela, la cual se irá encendiendo desde la vela que está en el altar. Además también recibirán la letra de la canción a modo de tarjeta de recuerdo. (10 minutos)

Sé mi luz... enciende mi noche...


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Felipe y una buena catequesis!

Encuentro con la Palabra

El mundo de hoy está ávido de sentido de la vida. La Palabra de Dios nos revela con amor ese sentido que por la sola razón no podemos encontrar. La catequesis (y por ende los catequistas) puede ser el medio, el vehículo, o el instrumento a través del cual se produzca el encuentro entre el hombre que necesita respuestas a sus preguntas existenciales y Dios que quiere regalarnos la Verdad que da sentido a la vida.

Felipe y su catequesis (reflexión basada en Hech. 8, 26-40)

Este texto puede resultar de suma utilidad para los que queremos trasmitir a Cristo a través de la catequesis. Siempre con la certeza de que no se agota (ni mucho menos) las posibilidades de reflexión de un texto con un solo comentario. Por el contrario, sabiendo que la riqueza de la Palabra de Dios es inagotable, queremos aportar una posible mirada en clave catequística sobre el tema.
“El Ángel del Señor dijo a Felipe: «Levántate y ve hacia el sur, por el camino que baja de Jerusalén a Gaza: es un camino desierto». El se levantó y partió”.

En primer término, es de notar que Felipe se deja conducir, es el Espíritu el que le va marcando caminos, que a veces pueden ser caminos “desiertos” e inesperados. El catequista también debe ser dócil al Espíritu que sopla donde quiere…Pero dejarse conducir no es inacción. Felipe puso de sí, se levantó y partió, es decir que no se quedó sentado a esperar, se puso en camino del otro. La entrega y docilidad no anula la libertad del que pone su voluntad al servicio de ese Dios que lo llama.
Un eunuco etíope, ministro del tesoro y alto funcionario de Candace, la reina de Etiopía, había ido en peregrinación a Jerusalén y se volvía, sentado en su carruaje, leyendo al profeta Isaías. El Espíritu Santo dijo a Felipe: «Acércate y camina junto a su carro». Felipe se acercó
En el camino se encuentra con alguien que está en búsqueda, que tiene inquietudes que necesita canalizar. Al igual que en aquellos días, hoy los caminos de la vida están llenos de ansias de felicidad, de una dicha que solo Dios puede dar. Felipe se acerca (la cercanía del catequista con el catequizando es imprescindible para saber partir de sus inquietudes, cosa imposible si no se conoce la situación del otro. es desde la cercanía que se hace posible la apertura de corazón. Pero no “toma el carro por asalto”, no se sube por la fuerza ni se impone, no fuerza situaciones, sino que camina junto al carro. Saber acompañar, esperar el momento adecuado, hace más permeable el corazón del otro, y evita cerrazones que luego resultan difíciles de abrir.

y, al oír que leía al profeta Isaías, le preguntó: « ¿Comprendes lo que estás leyendo?». El respondió: « ¿Cómo lo puedo entender, si nadie me lo explica?». Entonces le pidió a Felipe que subiera y se sentara junto a él.
El siguiente paso es suscitar en el otro el “cuestionamiento”. Mediante una pregunta, logra que el etíope se cuestione y le surja la necesidad de recibir respuestas. La motivación es esencial para la captación del mensaje. Y la apertura del corazón se produce: Felipe es invitado a subir, y ahora sí lo hace.
El pasaje de la Escritura que estaba leyendo era el siguiente: "Como oveja fue llevado al matadero; y como cordero que no se queja ante el que lo esquila, así él no abrió la boca. En su humillación, le fue negada la justicia. ¿Quién podrá hablar de su descendencia, ya que su vida es arrancada de la tierra?" El etíope preguntó a Felipe: «Dime, por favor, ¿de quién dice esto el Profeta? ¿De sí mismo o de algún otro?».
El diálogo permite a Felipe conocer la situación del otro, sus dudas e inquietudes, sabe bien de dónde partir. El catequista debe tener la sensibilidad, la prudencia y la sabiduría para conocer los enigmas que brotan del corazón del otro.
Entonces Felipe tomó la palabra y, comenzando por este texto de la Escritura, le anunció la Buena Noticia de Jesús.
Los interrogantes, las situaciones de vida, las realidades del otro son ahora iluminadas por la Palabra de Dios. De la misma brotará el mensaje que permita el encuentro con Jesús y su Buena noticia. Si la Biblia y su mensaje no resulta una “Buena nueva” para el otro, es que algo anda mal en nuestra catequesis. Transmitimos un “Evangelio” de amor que puede cambiar la vida del que se descubre amado por Aquél que está Vivo y me llama amigo.
Siguiendo su camino, llegaron a un lugar donde había agua, y el etíope dijo: «Aquí hay agua, ¿qué me impide ser bautizado?». [Felipe dijo: «Si crees de todo corazón, es posible». «Creo, afirmó, que Jesucristo es el Hijo de Dios».] Y ordenó que detuvieran el carro; ambos descendieron hasta el agua, y Felipe lo bautizó.
La celebración de la fe brota espontáneamente cuando se ha producido el encuentro. Pretender que sea al revés suele ser uno de nuestros errores al encarar un proceso catequístico (lo mismo sucede con la moral cristiana, que es respuesta de amor al Amor)
Cuando salieron del agua, el Espíritu del Señor, arrebató a Felipe, y el etíope no lo vio más, pero seguía gozoso su camino. Felipe se encontró en Azoto, y en todas las ciudades por donde pasaba iba anunciando la Buena Noticia, hasta que llegó a Cesarea.”
La tarea del catequista es sembrar, pues cuando el otro realizó su proceso, puede que no lo veamos más. El catequista debe saber disminuir para que Cristo crezca en el corazón del otro. Dios es el cosechador. No importa si no vemos más a nuestros catequizandos, pues lo importante es que ellos sigan gozosos su camino. Que hallen la enorme dicha de haber profundizado el encuentro con uno mismo, con Dios y con los demás. Y nosotros felices de estar llamados (al igual que Felipe) ¡a anunciar la Buena noticia por donde nos toque pasar!

miércoles

Nace un niño...

Nació un Niño… Frágil y necesitado del calor de los demás, encerrando el enorme misterio de la vida en cada pequeño latir. Pero nació en la precariedad, la pobreza más absoluta, sin lo mínimo digno para cualquier ser humano al comenzar su vida. Y de entrada nomás, tuvo que huir por la corrupción del poder… Lo curioso es que estas líneas podrían referirse tanto a Jesús de Nazareth como a un niño Toba en Formosa o un Mataco en Chaco. Podría referir tanto al Niño que hoy celebramos, como a uno de cualquier villa del conurbano bonaerense o del gran Rosario. Como también estas líneas pueden hablar de cualquier niño latinoamericano, kurdo o etíope, o simplemente de alguno tirado en las calles de Calcuta. Que el niño Jesús nazca en los corazones hoy, para que todos podamos construir ese Reino de Amor que predicó. Es nuestro deseo en esta Nochebuena, que cada uno de nosotros podamos cambiar la porción de mundo que nos tocó. Solo así podremos decir con fidelidad al niño de Belén: Feliz Navidad!

domingo

La “Asamblea de la Burbuja”, los “Abrecabezas”, el “Fundador” y yo

La “Asamblea de la Burbuja”, los “Abrecabezas”, el “Fundador” y yo

I

De chiquito entre a la “Burbuja”. Mi madre se encargo de crear los lazos para que yo ingresara, antes que los males de “afuera” me hicieran daño. Y me gustó. Allí aprendí quién había fundado la “Asamblea de la Burbuja”, y cuanto más conocía la historia de este Fundador más comencé a respetarlo, admirarlo y amarlo (es ese orden). Su mensaje de amor, dado hace tantos siglos atrás me cautivó, aunque aún no lo analizaba en profundidad (no tenía aún las “herramientas” para hacerlo, y dentro de la “Burbuja” era difícil hallarlas). Al principio entraba y salía de ella con naturalidad pues nunca perdí los contactos con el “afuera”. Luego, tengo que reconocer, que en medio del fanatismo juvenil, me instalé en ella. Fui formándome en el conocimiento de las normas, lo ritos, la doctrina y la historia (generalmente con rasgos de heroísmo épico) de la “Burbuja”. Y aunque no siempre toda esta “estructura” coincidía con lo dicho y hecho por el Fundador, aprendí que dentro de la misma, el “Espíritu del Fundador” nos evitaba el error y, por ende, todo lo dicho y hecho por la “Asamblea” era verdadero. El “afuera” comenzó a percibirse como hostil. Me fueron convenciendo que eran malvados de los que me tenía que cuidar, o cómodos que no ponían voluntad por entrar a la burbuja, o ingratos y herejes por haber creado otras burbujas y desde ellas criticarnos. Estaba claro: el mundo estaba dividido entre los de “adentro” y el “afuera”, los poseedores de la Verdad y los equivocados que (en el mejor de los casos) se darían cuenta de que nosotros teníamos la razón y se convertirían. En ese contexto me hice un predicador de la “Burbuja”. Todos en la “Asamblea” veían en mí los dones para poder cumplir lo que el Fundador, según ellos, me estaba pidiendo desde el más allá. Y yo creí haber alcanzado orgulloso el sentido de mi vida…Todo encajaba, tenía la consideración de la “Asamblea”, el Fundador estaría contento de este soldado, y yo era (¿?) feliz…

II

Pero las cosas empezaron a cambiar, alguno de adentro se atrevió a cuestionarme (y por ende dudar sobre la doctrina de la Asamblea) y por supuesto lo enfrenté apologéticamente como buen soldado. Curiosamente el apellido del osado dudador era “Luminoso”. Nunca más lo volví a ver. Pero algo en mí empezó a perturbarme. Quizá por los años, tal vez por las propias inquietudes, o por la desilusión que me generaba ver incoherencias en las autoridades de la “Asamblea” y en sus incondicionales defensores. Descubría además que yo mismo me equivocaba seguido. Para colmo, algunos formadores (los “Abrecabezas”, soportados a regañadientes por los otros formadores y mirados de reojo por las autoridades) me insinuaban que las cosas no eran como me las hicieron ver, y que lo que se vivía dentro de la Burbuja no respondía a la voluntad del Fundador a quien nunca dejé de amar. Y si bien las paredes de la “Burbuja” ofrecían resistencia, empecé a salir cada vez más. Primero tímidamente, con sigilo y a la defensiva. Luego, a medida que pasaban los años, más asiduamente. Y lo que descubrí pudo desmoronar en mí las estructuras que parecían indestructibles, de a poco, pero sin pausa…
Empecé a ver que los límites de la “Burbuja” no separaban de buenos y malos, sino que había de ambos “bandos” tanto dentro como fuera de la misma. Contemplé el sufrimiento humano, en todas sus formas, y el dolor de los que eran tildados de “impuros” por los de la “Burbuja”. Vi ejemplos heroicos, pero desde lo sencillo y en lo cotidiano, sin aureolas en su cabeza ni pedestales en sus pies. Por supuesto que también observé la miseria humana, pero ya la conocía desde dentro de la “Burbuja”, pues como me había dicho una “Abrecabezas” (la que enseñaba en el Corral): “para conocer la miseria humana basta conocer la propia miseria…” Descubrí que todos necesitaban del Amor que había predicado el Fundador de la “Asamblea”, aún sin saberlo. Pero entonces mi pregunta fue: ¿por qué el Fundador predicó la “Burbuja”? ¿por qué su Espíritu de Verdad no contemplaba lo que mis ojos veían? Había que volver a leer los escritos del Fundador…

III

Y para mi sorpresa, no encontré códigos enigmáticos difíciles de resolver, todo estaba clarísimo, de tal modo que me enfurecí por no haberlo descubierto antes. Por empezar, estaba claro que el Fundador no había predicado la “Asamblea”, sino un “Reino de Amor”, que incluía a todos. Era cierto que fundó la “Asamblea” como humilde instrumento para construir el “Reino”, pero nunca soñó una “Burbuja”. La “Asamblea” debía estar al lado de la gente, sobre todo de la que sufre, en sus manos debía haber una toalla para lavar los pies de los demás y no una lista con pecados que tildar. Ciertamente el Espíritu del Fundador nos acompañaría, pero no para hacer las cosas por nosotros, y mucho menos a fin de ser utilizado para justificar lo injustificable o para construir poder amparándose en su “inspiración”. El principal secreto del mensaje del Fundador estaba encerrado en cada actitud que había tenido en su vida, siendo coherente hasta el final, predicando un ideal, pero siendo misericordioso con el que no lo alcanzaba, dando la vida ( si se hubiera quedado en una burbuja no lo hubieran matado) por su misión y su convicción: la construcción de un Reino de Amor…

Epílogo

¿Qué hacer entonces? La tentación de dejar para siempre la “Asamblea” es fuerte, pero sé que muchos desde dentro de la “Burbuja” han descubierto cosas parecidas a las que yo vi (los “abrecabezas”), y sería injusto no volver a intentar algo nuevo junto a ellos. Prefiero direccionar mi misión, y tener varios flancos abiertos. Hacia adentro, para derribar las estructuras que quedan de la “Burbuja” por más difícil que sea, hacia mi mismo para poder crecer en el amor que el Fundador me demostró, pero sobre todo hacia el dolor de la gente sin importar si es “de dentro o de fuera o del costado”.

Ya poco encaja, ya no tengo la consideración de la “Asamblea” (salvo algunos), estoy mucho más tiempo afuera que adentro (y creo que mi mamá desde el cielo debe estar contenta), ya no me siento un soldado sino un simple portavoz, soy plenamente consciente de mis errores y limitaciones, pero sigo teniendo una misión en esta vida… y soy inmensamente feliz…

El cuento de la semana

"Antes de haberte formado Yo en el seno materno, te conocía, y antes de que nacieras te tenía consagrado". (Jr.1,5)
EL NACIMIENTO DE CRISTIAN
Marina no podía quedar embarazada. Se lo había diagnosticado el médico y estaba resignada, al igual que su marido. Pero cuando los primeros síntomas de embarazo comenzaron, ella se preguntaba: -"¿Cómo podía ser esto?"-, a lo que inmediatamente se respondía: - "No hay nada imposible para Dios"-.
Efectivamente, su flamante embarazo fue comprobado mediante un análisis. Con el resultado en mano, fue rapidísimo a compartir su alegría con una prima; estaba tan contenta que cantaba de felicidad. El médico, dados los antecedentes, quiso hacer un estudio genético, a lo cual Marina y su marido accedieron. Cuando estuvo el resultado, ella sintió como que una espada le atravesaba el corazón: el niño nacería con Síndrome de Down...
Luego del estupor y el desconcierto inicial, el doctor sutilmente sugirió la posibilidad de provocar un aborto. Marina estaba obnubilada, una catarata de ideas pasaban por su mente. Era un momento crucial, la decisión sería suya, y se sentía confundida. Tuvo un par de días para pensarlo, y en ese lapso, tanto el médico como algunas amigas, le decían que hoy en día el aborto es normal y en muchos países es legal. Pero a la vez, su esposo "veía en sueños" al bebé en sus brazos, y su prima le decía que el Señor estaba con ella y que la ayudaría. Marina sabía que ese ser que llevaba en el vientre, ya era persona desde que fue concebido y su existencia dependía de ella. Llamó con decisión al doctor y le dijo que no abortaría...Acababa de decir un gran "sí", un sí a la vida...
Decidieron llamarlo Cristian, (pues ya sabían por el estudio que sería varón), y entre alegrías y temores fue transcurriendo el embarazo.
Un veinticinco de diciembre nació Cristian, y Marina tuvo que brindar con sus familiares en la clínica. Al tener el bebé en brazos, sentía como que Dios le decía al corazón, que no tema, pues le traía una gran alegría.
Y así fue, con el correr de los años, Cristian solo regalaba amor, en cada abrazo, en cada sonrisa, en cada gesto. Sus padres fueron dándose cuenta, que tenía una gran capacidad para algunas cosas y no las tenía para otras (al igual que cualquiera de nosotros, pues todos tenemos alguna "discapacidad"), y Cristian tenía la capacidad fundamental, la de amar...
Marina reconocía en su interior, que podía haber rechazado ese inmenso regalo de Dios, y cuando pensaba en esto, lloraba de emoción, pues supo decidir por lo que hoy, daba sentido a su vida. Meditando estas cosas en su corazón, mientras observaba jugar a su hijo, comprendía aún más a Aquella que por haber dado su "sí", exclamaba con alegría:
-"Mi alma canta la grandeza del Señor"-
*(Lc.2,6-2O)
"El Dios escondido", José Balabanian, Ed. San Pablo

Opinión: Navidad, ¿unión o disgregación familiar?

por Joaquín Rocha
Psicólogo especialista en Educación para la Comunicación
joacorocha05@yahoo.com.ar

Nadie puede negar que la Navidad, amén de ser una de las más importantes fiestas de la cristiandad, moviliza a las personas tanto psicológica como socialmente.
Las vínculos familiares no se ubican fuera de estas condiciones, de modo que llevan a convertir las fiestas, de paz y amor, en un tiempo y un espacio de desarmonías y discusiones.
La familia es una estructura social básica y, como tal, debe cumplir con ciertas funciones para que sus miembros se relacionen entre sí: función económica, educativa, cultural y afectiva, entre otras.
Constituye un sistema donde el mal funcionamiento de una de estas variables incide, directa o indirectamente, en las demás. De la misma manera, se supone que, cuando algo afecta a uno de sus miembros, afecta también al resto. La realidad nos dice que esto no ocurre siempre así. Los lazos familiares conforman una construcción cultural que, a menudo, no está acompañada por lo afectivo.
No existe la familia modelo. Cada familia es como es, y esto responde a sus propias circunstancias y a como cada individualidad encaja o desencaja en el grupo.
La Navidad, vivida desde la obligación, sirve para revivir ciertos litigios que se instauraron en la infancia.
Desafectos, baja autoestima, desvalorizaciones, competencias fraternarles, generadas por las figuras parentales, hacen su aparición desde el niño interno de cada persona. No son los adultos los que discuten, sino las rivalidades infantiles nacidas, a veces, de la fuente de frustración de los padres.
Para afianzar las expresiones comunicacionales positivas en la familia, es necesario que cada persona se sienta a gusto con sus vínculos y, así, pueda alimentar una buena autoestima y adquirir seguridad.
Las reuniones familiares, sea cual sea el motivo de la celebración, ponen en juego todas estas mezquindades. La mayoría se manejan desde la hipocresía y desde un deber ser impuesto culturalmente. Muchas familias que, durante largos períodos, no se vinculan toman la Navidad como un espacio de encuentro, pero no como un momento para reconciliarse con sus propias incongruencias ni con las ajenas. Entonces, revisten a la fiesta de un cierto halo de falsedad, rigidez y resistencia, provocando una “enquistación” de los conflictos
En otras familias no sucede lo mismo, ya que mantienen lazos emocionales generalmente estables y sólidos, sobre todo cuando se plantean situaciones de discrepancia. Los conflictos son, para estas familias, un medio para que sus integrantes crezcan y maduren.
Por lo tanto, la Navidad será vivida como una fiesta de la familia. Una fiesta donde las demandas afectivas no interferirán en dónde, cómo y con quién se va a festejar y compartir.
La Navidad no puede solucionar aquello que los integrantes de una familia no han sabido o no desean solucionar.
Fuente: Revista On Line San Pablo

Unidad en la diversidad. Teología rockera 1


Esto que soy, esto te doy...

La Verdad "absoluta" en diálogo con los no creyentes.

Fragmento de la carta del Papa Francisco a el diario italiano “La Repubblica” . Es la respuesta al director de la publicación, Dr. Eugenio Scalfari, que escribió dos cartas en el diario dirigidas al pontífice tras la encíclica “Lumen fidei”.  

"...Ud. me pregunta si el pensamiento según el cual no existe ningún absoluto, y por lo tanto ninguna verdad absoluta, sino solo una serie de verdads relativas y subjetivas, se trate de un error o de un pecado. Para empezar, yo no hablaría, ni siquiera para quien cree, de una verdad «absoluta», en el sentido de que absoluto es aquello que está desatado, es decir, que sin ningún tipo de relación. Ahora, la verdad, según la fe cristiana, es el amor de Dios hacia nosotros en Cristo Jesús. Por lo tanto, ¡la verdad es una relación! A tal punto que cada uno de nosotros la toma, la verdad, y la expresa a partir de sí mismo: de su historia y cultura, de la situación en la que vive, etc. Esto no quiere decir que la verdad es subjetiva y variable, ni mucho menos. Pero sí significa que se nos da siempre y únicamente como un camino y una vida. ¿No lo dijo acaso el mismo Jesús: «Yo soy el camino, la verdad y la vida»? En otras palabras, la verdad es en definitiva todo un uno con el amor, requiere la humildad y la apertura para ser encontrada, acogida y expresada. Por lo tanto, hay que entender bien las condiciones y, quizás, para salir de los confines de una contraposición... absoluta, replantear en profundidad el tema. Creo que esto es hoy una necesidad imperiosa para entablar aquel diálogo pacífico y constructivo que deseaba desde el comienzo de esta mi opinión..."
Francesco                                        
Publicado en Periodista Digital 11/9/2013

martes

Reflexión Pascual compartida por Alicia Pitarch

Es hora de entrar en la noche sin miedo,
de atravesar ciudades y pueblos,
de quemar lo viejo y comprar vino nuevo,
de quedarse en el corazón del mundo,
de creer en medio de la oscuridad y los truenos.
¡Es la hora de la vida nueva!

Es hora de levantarse del sueño,
de salir al balcón de la vida,
de mirar los rincones y el horizonte,
de asomarse al infinito aunque nos dé vértigo,
de anunciar, cantar y proclamar.
¡Es hora de la vida nueva!

Es hora de romper los esquemas de siempre,
de escuchar las palabras del silencio,
de cerrar los ojos para ver mejor,
de gustar su presencia callada,
de andar por los desiertos.
¡Es hora de la vida nueva!

Es hora de despertar al alba,
de descubrir su presencia entre nosotros,
de iniciar caminos nuevos,
de andar en confianza,
de pasar a la otra orilla.
¡Es la hora de la vida nueva!

Es la hora de confesar la vida,
de hablar poco y vivir mucho,
de arriesgarlo todo apostando por Él,
de sentarse a la mesa y calentar el corazón,
de esperar contra toda esperanza.
¡Es la hora de la vida nueva!

¡Es Pascua, el paso de Dios por nuestro mundo
lavando las heridas, sembrando esperanza, levantando la vida,
llenando de semillas nuestras alforjas vacías!...FELICES PASCUAS PARA TOD@S!!!!...GENTE TAN QUERIDA!!!!
 

La Pascua y la Utopía de un mundo mejor

Les comparto lo escrito junto a mi esposa (flamantes abuelitos):


A vos te decimos, entrañable  amig@: ¡La muerte ha sido vencida! Grito propio de lo que estamos festejando: La Pascua de Cristo. Pero no es sólo una cuestión doctrinal, o un recuerdo de un hecho pasado. Si fuera así carecería de significatividad para cada uno de nosotros, que vive una vida concreta, con sus realidades cambiantes a cuestas. Pero la Pascua “toca” nuestras vidas, pues no es lo mismo pensar que nunca más veremos a nuestros seres queridos que han fallecido,  que alimentar la esperanza del reencuentro; y no es lo mismo el esfuerzo cotidiano si todo termina en la tumba, que si todo continúa en la vida eterna. No es lo mismo vivir creyendo que el mal tiene la última palabra, que vivir luchando por un mundo mejor, con la certeza de que la Luz puede “resucitarnos”, iluminando nuestras oscuridades personales y sociales. No es sólo una expresión de deseo, es una realidad de la cual Cristo nos da garantías con su propia resurrección. Y para el que se hace la pregunta (muy válida por supuesto) con toda sinceridad: ¿Cristo habrá resucitado realmente? Uno podría decir que sólo se puede responder desde la fe… Pero no es una fe de la cual no se pueda razonar nada, y hay varios argumentos que se pueden inferir, pero escaparíamos a la intención de estas líneas (se puede seguir por privado). Pero es cierto que todo puede quedar en un saludo formal sin mucha pretensión de profundidad. En cambio: si nuestro corazón está puesto más en la Vida que en la “cultura de la muerte”, si el compromiso está en la búsqueda de la bienaventuranza del “hambre y sed de justicia”, si nos jugamos por Amor (así como el Jesús que celebramos se jugó por su causa), recién entonces podremos decir con convicción vital :¡FELIZ PASCUA! Y si sos ateo, o tenés otra creencia, LUCHEMOS JUNTOS POR UN MUNDO MEJOR! (A vos te decimos entrañable amig@, Y VA DE CORAZÓN!) 
Alicia y Lito






miércoles

Un via crucis especial! Gracias Fano por tu creatividad al servicio del Evangelio!

En esta cuaresma, tiempo de reflexión, encontrémonos con lo más profundo de nuestro ser.

Si todo un Dios dio la vida por nosotros, será porque, envueltos en su amor, valemos la pena!!!!

El cuento del mes

“…su padre lo vió y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.” (Lc. 15, 20)

EL INCENDIO

El padre prefería a las nenas, pero como ya tenía una, se ilusionó mucho al oír, en la puerta de la sala de parto, que su segundo hijo, que acababa de nacer, era un varoncito. Pensó que sería su compañero ideal y esto le daba alegría. Disfrutó mucho de ese bebé, y a medida que el niño crecía, se iban cumpliendo sus sueños: ir juntos a la cancha, enseñarle a jugar al fútbol, charlar con él sobre los valores sencillos de la vida, salir de paseo, y tantas cosas más…
Pero el tiempo pasó rápidamente, y aquel niño compañero, se convirtió en un adolescente arisco, crítico e independiente. Y si bien todos le decían que era una etapa normal, su comportamiento le resultaba incomprensible. No hizo falta mucho para que comenzaran a molestarle ciertas cosas del hijo: que no aportara para los gastos de la casa, que le usara el coche pero que no lo lavara, que cambiara de ánimo constantemente, y muchas cosas más., Pero sobre todo, le dolía que fuera inflexible al juzgarlo, justamente a él, que le había dado todo.
El hijo por su parte, había crecido ante la fuerte imagen de un padre que trabajaba sin cesar, que nunca le había pegado, que jugaba con él y que siempre estaba dispuesto a charlar. De chico creía que esa persona que le daba afecto y seguridad, era poco menos que un superhombre, pues lo veía perfecto.
Pero también para él, el tiempo pasó, y paulatinamente comenzó a descubrir en su padre, todos los errores que antes no percibía. Empezó a rivalizar con él, hasta en los pequeños detalles. Quizás inconscientemente, no le perdonaba el hecho de no ser ese superhombre, que en sus ilusiones de niño había idealizado. Es así como, al juzgarlo, pasó de un extremo al otro, pues ni había sido perfecto antes, ni era un manojo de defectos después; pero el muchacho no lo comprendía así.
Ni siquiera sus oficios eran parecidos, pues el padre era zapatero, y el hijo peluquero (uno se dedicaba a los pies y el otro a las cabezas). Una mañana como tantas, el joven iba en colectivo a su peluquería, y al pasar por la esquina de la zapatería (que normalmente estaba abierta desde una hora antes), miró hacia allí por la ventanilla, repitiendo la costumbre de cada día. Pero esta vez no se encontró con la escena de siempre...
Creyó que el corazón se le paralizaba al ver bomberos trabajando, aparentemente, contra un incendio en el local de su padre. De un salto se paró y tocó el timbre desesperadamente. Al bajar, y dejando atrás las quejas del conductor, corrió alocadamente hasta el lugar, sin saber con qué se iba encontrar. Empujando a la gente agolpada, llegó hasta el local, donde los bomberos acababan de terminar su trabajo, pero sus ojos desorbitados no encontraban lo que querían ver. Su mente solo atinaba a implorar a Dios, con las plegarias que había escuchado desde chico, en boca de quien hoy buscaba entre el tumulto y la confusión. Desorientado y al borde del llanto, comenzó a preguntar, hasta que de un local vecino ve aparecer la figura de su padre, con la cara negra de hollín, la mano vendada y la vista perdida. Corrió a su encuentro y se unieron en un abrazo interminable, en el que no hacían falta las palabras.
El hijo apretaba entre sus brazos a ese ser lastimado e indefenso, que poco tenía de superhombre, y el padre sentía el consuelo en los brazos de ese hijo, que poco tenía de perfecto, pero ambos se dieron cuenta, de lo mucho que tenían de necesidad mutua... Y en ese instante de amor, no les importó nada más.

martes

Editorial: ¿Cuál es el verdadero católico practicante?

Estamos en un tiempo litúrgico (cuaresma) en el que las prácticas religiosas toman un nuevo impulso en vistas al acontecimiento que hace que nuestra fe no sea vana: la resurrección de Cristo.
Pero una pregunta clave para revisar nuestra “espiritualidad” es: ¿Qué entendemos por prácticas religiosas? El famoso término “practicante”, ¿a qué hace acciones concretas hace referencia?…
Tradicionalmente el privarnos de algo a través del ayuno y la abstinencia o el no faltar a misa en día de precepto era (o es) considerado un buen indicador; como también lo es participar de algún movimiento eclesial o institución parroquial, pues se podría decir “¿qué mejor práctica que ésa?” Pero me animo a preguntar (y a abrir el libre debate haciendo comentarios por este medio): ¿no corremos el riesgo de caer en el cumplimiento como norma de relación con Dios? ¿No ponemos lo exterior por sobre lo interior? ¿No nos parecemos mucho al hijo mayor de la parábola del Padre misericordioso? (Lc. 15, 11-32)…
No quiero que ni yo ni nadie en nuestra amada Iglesia, corra el riesgo de ser llamado “sepulcro blanqueado” (Mt. 23, 27-32). Pero ¡qué difícil que es entonces definir al cristiano practicante!...
Sería equívoco de mi parte (y no es mi intención) quitarle importancia a las prácticas antes mencionadas, así como desmerecer la participación activa en movimientos e instituciones, y mucho menos restarle el valor capital de nuestra fe a la eucaristía (pues solos no podemos nada, por eso necesitamos alimentarnos de Jesús). Mi reflexión me lleva a pensar que si todo eso no va acompañado de un compromiso con la vida concreta y cotidiana de los hombres puede resultar un espiritualismo vacío de sentido, o un sacramentalismo que acota enormemente la inconmensurable grandeza del Amor recíproco que Dios nos ofrece, o un activismo meramente exterior que solo sirve para alimentar mi ego personal y cerrarme en un círculo en el que no acceden los que no son como yo, es decir los distintos tipos actuales de “paganos impuros”.
La respuesta, como siempre la encontramos en Jesús. De “mil” maneras distintas denunció el fariseísmo. Clara e insistentemente propuso una relación de intimidad filial con el Padre que nos ama. Nos advirtió sobre la posibilidad de convertirnos en guías ciegos (Mt. 15, 12-14). Criticó reiteradamente los ritos meramente exteriores, y propuso decididamente una espiritualidad de compromiso con el otro, demostrándolo con obras y palabras hasta dar la vida.
Pido perdón si hiero alguna sensibilidad, no es mi intención, pero cada vez más siento que el verdadero practicante es el que (con Cristo en el corazón, más que en la boca) lucha por un mundo mejor jugándose día a día:
El que trabaja incesantemente para llevar el pan a su casa a pesar de las desigualdades económicas que lo rodean. La madre que lucha para enfrentar la depresión (enfermedad, por si hace falta aclarar) y salir de ella a pesar de las incomprensiones de los cristianos “no depresivos” que señalan con el dedo. El joven que se esfuerza por ser él mismo y no lo que le proponen los demás, a pesar de la burla de los que sin saberlo son dominados por esclavitudes generadas por otros. La docente que no pierde el fuego de su vocación a pesar de la notoria desvalorización a la cual está sometida su tarea. El matrimonio que ante las crisis, las afrontan con valentía para salir fortalecidos, a pesar de que sus hermanos en la fe ya no tengan la misma actitud hacia los que los “defraudaron” por haber tenido un conflicto. La persona que afronta el duelo por la pérdida de un ser querido, llorando lo que hay que llorar, pero abriéndose a la esperanza que nos da la Pascua, a pesar que muchos le endilguen su falta de fe por haber llorado (cómo si Jesús no hubiera llorado ante la muerte de Lázaro…). El político (quiero tener esta ilusión) que ante la posibilidad de entrar en el espiral de la corrupción dice que no y se caracteriza por tener hambre y sed de justicia, a pesar de que esto haga que todos los demás políticos hagan campaña en su contra. El que se equivocó y lucha por volver al camino, aunque muchos del camino le cierren tranqueras. Y la lista podría seguir.
En fin, creo que practicar el Amor es el mejor indicador que Cristo nos dejó… Espero tu comentario, es hora de pensar juntos… pues resucitaremos juntos!!!!!!!!!!

El drama de las adicciones

La diócesis y su preocupación por “el drama de las drogas y el narcotráfico”
Luego de conocerse hace poco días, el documento de los obispos “El drama de las drogas y el narcotráfico”, la Pastoral Universitaria de Lomas de Zamora (PULZ), en conjunto con la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), organizan una conferencia sobre “Trabajo social por la inclusión de adictos al paco”, a cargo del presbítero Carlos Rivero.
La exposición del sacerdote -integrante del Equipo Coordinador del Programa de Inclusión y Acompañamiento Integral de usuarios de Paco, de la Vicaría para las Villas de Emergencia del Arzobispado de Buenos Aires- será el jueves 5 de diciembre, a las 17:30, en la sede de la Biblioteca Central de la UNLZ ubicada en Juan XXIII y Camino de Cintura
“El padre Rivero nos relatará las características del arduo trabajo que vienen realizando en las Villas de la Capital Federal y nos abrirá perspectivas para afrontar el desafío en nuestra región”, dijeron desde la PULZ. “Con esta iniciativa buscamos aportar de modo bien concreto a la concientización sobre el drama de las adicciones que afecta especialmente a nuestros adolescentes y jóvenes. Al mismo tiempo, la conferencia busca estimular el trabajo en red de todas las organizaciones públicas y privadas en orden a desarrollar un abordaje más eficaz en la prevención, rehabilitación y reinserción de quienes padecen las adicciones”.
Además, la conferencia se presentará “como un modo adecuado para prepararnos a la Jornada de Ayuno y Oración por el drama de las drogas, que los Obispos argentinos han convocado para el próximo sábado 7 de diciembre; iniciativa-propuesta tanto para los católicos como para todos los hombres y mujeres de buena voluntad”.
En este sentido, la PULZ convoca especialmente a las diversas organizaciones vinculadas al tema (organismos estatales, ONG´s, Comunidades Terapéuticas, clubes, escuelas, etc.), a las Pastorales específicas (Adicciones, Salud, Social, etc.), a los agentes pastorales que trabajan con adolescentes y jóvenes, y a todo aquél que pueda sentirse interesado o comprometido frente a esta dura realidad que nos golpea de cerca.
Al finalizar la conferencia, se abrirá un espacio de diálogo y reflexión entre los presentes para pensar iniciativas tendientes al trabajo en red entre los distintos actores sociales de nuestra zona.
Más información: andresvallejos@ilomas.org.ar (P. Andrés Vallejos)  

RESULTADO DE ENCUESTAS ANTERIORES: