domingo

Esto que soy, esto te doy...

La Verdad "absoluta" en diálogo con los no creyentes.

Fragmento de la carta del Papa Francisco a el diario italiano “La Repubblica” . Es la respuesta al director de la publicación, Dr. Eugenio Scalfari, que escribió dos cartas en el diario dirigidas al pontífice tras la encíclica “Lumen fidei”.  

"...Ud. me pregunta si el pensamiento según el cual no existe ningún absoluto, y por lo tanto ninguna verdad absoluta, sino solo una serie de verdads relativas y subjetivas, se trate de un error o de un pecado. Para empezar, yo no hablaría, ni siquiera para quien cree, de una verdad «absoluta», en el sentido de que absoluto es aquello que está desatado, es decir, que sin ningún tipo de relación. Ahora, la verdad, según la fe cristiana, es el amor de Dios hacia nosotros en Cristo Jesús. Por lo tanto, ¡la verdad es una relación! A tal punto que cada uno de nosotros la toma, la verdad, y la expresa a partir de sí mismo: de su historia y cultura, de la situación en la que vive, etc. Esto no quiere decir que la verdad es subjetiva y variable, ni mucho menos. Pero sí significa que se nos da siempre y únicamente como un camino y una vida. ¿No lo dijo acaso el mismo Jesús: «Yo soy el camino, la verdad y la vida»? En otras palabras, la verdad es en definitiva todo un uno con el amor, requiere la humildad y la apertura para ser encontrada, acogida y expresada. Por lo tanto, hay que entender bien las condiciones y, quizás, para salir de los confines de una contraposición... absoluta, replantear en profundidad el tema. Creo que esto es hoy una necesidad imperiosa para entablar aquel diálogo pacífico y constructivo que deseaba desde el comienzo de esta mi opinión..."
Francesco                                        
Publicado en Periodista Digital 11/9/2013

martes

Reflexión Pascual compartida por Alicia Pitarch

Es hora de entrar en la noche sin miedo,
de atravesar ciudades y pueblos,
de quemar lo viejo y comprar vino nuevo,
de quedarse en el corazón del mundo,
de creer en medio de la oscuridad y los truenos.
¡Es la hora de la vida nueva!

Es hora de levantarse del sueño,
de salir al balcón de la vida,
de mirar los rincones y el horizonte,
de asomarse al infinito aunque nos dé vértigo,
de anunciar, cantar y proclamar.
¡Es hora de la vida nueva!

Es hora de romper los esquemas de siempre,
de escuchar las palabras del silencio,
de cerrar los ojos para ver mejor,
de gustar su presencia callada,
de andar por los desiertos.
¡Es hora de la vida nueva!

Es hora de despertar al alba,
de descubrir su presencia entre nosotros,
de iniciar caminos nuevos,
de andar en confianza,
de pasar a la otra orilla.
¡Es la hora de la vida nueva!

Es la hora de confesar la vida,
de hablar poco y vivir mucho,
de arriesgarlo todo apostando por Él,
de sentarse a la mesa y calentar el corazón,
de esperar contra toda esperanza.
¡Es la hora de la vida nueva!

¡Es Pascua, el paso de Dios por nuestro mundo
lavando las heridas, sembrando esperanza, levantando la vida,
llenando de semillas nuestras alforjas vacías!...FELICES PASCUAS PARA TOD@S!!!!...GENTE TAN QUERIDA!!!!
 

La Pascua y la Utopía de un mundo mejor

Les comparto lo escrito junto a mi esposa (flamantes abuelitos):


A vos te decimos, entrañable  amig@: ¡La muerte ha sido vencida! Grito propio de lo que estamos festejando: La Pascua de Cristo. Pero no es sólo una cuestión doctrinal, o un recuerdo de un hecho pasado. Si fuera así carecería de significatividad para cada uno de nosotros, que vive una vida concreta, con sus realidades cambiantes a cuestas. Pero la Pascua “toca” nuestras vidas, pues no es lo mismo pensar que nunca más veremos a nuestros seres queridos que han fallecido,  que alimentar la esperanza del reencuentro; y no es lo mismo el esfuerzo cotidiano si todo termina en la tumba, que si todo continúa en la vida eterna. No es lo mismo vivir creyendo que el mal tiene la última palabra, que vivir luchando por un mundo mejor, con la certeza de que la Luz puede “resucitarnos”, iluminando nuestras oscuridades personales y sociales. No es sólo una expresión de deseo, es una realidad de la cual Cristo nos da garantías con su propia resurrección. Y para el que se hace la pregunta (muy válida por supuesto) con toda sinceridad: ¿Cristo habrá resucitado realmente? Uno podría decir que sólo se puede responder desde la fe… Pero no es una fe de la cual no se pueda razonar nada, y hay varios argumentos que se pueden inferir, pero escaparíamos a la intención de estas líneas (se puede seguir por privado). Pero es cierto que todo puede quedar en un saludo formal sin mucha pretensión de profundidad. En cambio: si nuestro corazón está puesto más en la Vida que en la “cultura de la muerte”, si el compromiso está en la búsqueda de la bienaventuranza del “hambre y sed de justicia”, si nos jugamos por Amor (así como el Jesús que celebramos se jugó por su causa), recién entonces podremos decir con convicción vital :¡FELIZ PASCUA! Y si sos ateo, o tenés otra creencia, LUCHEMOS JUNTOS POR UN MUNDO MEJOR! (A vos te decimos entrañable amig@, Y VA DE CORAZÓN!) 
Alicia y Lito






miércoles

Un via crucis especial! Gracias Fano por tu creatividad al servicio del Evangelio!

En esta cuaresma, tiempo de reflexión, encontrémonos con lo más profundo de nuestro ser.

Si todo un Dios dio la vida por nosotros, será porque, envueltos en su amor, valemos la pena!!!!

El cuento del mes

“…su padre lo vió y se conmovió profundamente; corrió a su encuentro, lo abrazó y lo besó.” (Lc. 15, 20)

EL INCENDIO

El padre prefería a las nenas, pero como ya tenía una, se ilusionó mucho al oír, en la puerta de la sala de parto, que su segundo hijo, que acababa de nacer, era un varoncito. Pensó que sería su compañero ideal y esto le daba alegría. Disfrutó mucho de ese bebé, y a medida que el niño crecía, se iban cumpliendo sus sueños: ir juntos a la cancha, enseñarle a jugar al fútbol, charlar con él sobre los valores sencillos de la vida, salir de paseo, y tantas cosas más…
Pero el tiempo pasó rápidamente, y aquel niño compañero, se convirtió en un adolescente arisco, crítico e independiente. Y si bien todos le decían que era una etapa normal, su comportamiento le resultaba incomprensible. No hizo falta mucho para que comenzaran a molestarle ciertas cosas del hijo: que no aportara para los gastos de la casa, que le usara el coche pero que no lo lavara, que cambiara de ánimo constantemente, y muchas cosas más., Pero sobre todo, le dolía que fuera inflexible al juzgarlo, justamente a él, que le había dado todo.
El hijo por su parte, había crecido ante la fuerte imagen de un padre que trabajaba sin cesar, que nunca le había pegado, que jugaba con él y que siempre estaba dispuesto a charlar. De chico creía que esa persona que le daba afecto y seguridad, era poco menos que un superhombre, pues lo veía perfecto.
Pero también para él, el tiempo pasó, y paulatinamente comenzó a descubrir en su padre, todos los errores que antes no percibía. Empezó a rivalizar con él, hasta en los pequeños detalles. Quizás inconscientemente, no le perdonaba el hecho de no ser ese superhombre, que en sus ilusiones de niño había idealizado. Es así como, al juzgarlo, pasó de un extremo al otro, pues ni había sido perfecto antes, ni era un manojo de defectos después; pero el muchacho no lo comprendía así.
Ni siquiera sus oficios eran parecidos, pues el padre era zapatero, y el hijo peluquero (uno se dedicaba a los pies y el otro a las cabezas). Una mañana como tantas, el joven iba en colectivo a su peluquería, y al pasar por la esquina de la zapatería (que normalmente estaba abierta desde una hora antes), miró hacia allí por la ventanilla, repitiendo la costumbre de cada día. Pero esta vez no se encontró con la escena de siempre...
Creyó que el corazón se le paralizaba al ver bomberos trabajando, aparentemente, contra un incendio en el local de su padre. De un salto se paró y tocó el timbre desesperadamente. Al bajar, y dejando atrás las quejas del conductor, corrió alocadamente hasta el lugar, sin saber con qué se iba encontrar. Empujando a la gente agolpada, llegó hasta el local, donde los bomberos acababan de terminar su trabajo, pero sus ojos desorbitados no encontraban lo que querían ver. Su mente solo atinaba a implorar a Dios, con las plegarias que había escuchado desde chico, en boca de quien hoy buscaba entre el tumulto y la confusión. Desorientado y al borde del llanto, comenzó a preguntar, hasta que de un local vecino ve aparecer la figura de su padre, con la cara negra de hollín, la mano vendada y la vista perdida. Corrió a su encuentro y se unieron en un abrazo interminable, en el que no hacían falta las palabras.
El hijo apretaba entre sus brazos a ese ser lastimado e indefenso, que poco tenía de superhombre, y el padre sentía el consuelo en los brazos de ese hijo, que poco tenía de perfecto, pero ambos se dieron cuenta, de lo mucho que tenían de necesidad mutua... Y en ese instante de amor, no les importó nada más.

martes

Editorial: ¿Cuál es el verdadero católico practicante?

Estamos en un tiempo litúrgico (cuaresma) en el que las prácticas religiosas toman un nuevo impulso en vistas al acontecimiento que hace que nuestra fe no sea vana: la resurrección de Cristo.
Pero una pregunta clave para revisar nuestra “espiritualidad” es: ¿Qué entendemos por prácticas religiosas? El famoso término “practicante”, ¿a qué hace acciones concretas hace referencia?…
Tradicionalmente el privarnos de algo a través del ayuno y la abstinencia o el no faltar a misa en día de precepto era (o es) considerado un buen indicador; como también lo es participar de algún movimiento eclesial o institución parroquial, pues se podría decir “¿qué mejor práctica que ésa?” Pero me animo a preguntar (y a abrir el libre debate haciendo comentarios por este medio): ¿no corremos el riesgo de caer en el cumplimiento como norma de relación con Dios? ¿No ponemos lo exterior por sobre lo interior? ¿No nos parecemos mucho al hijo mayor de la parábola del Padre misericordioso? (Lc. 15, 11-32)…
No quiero que ni yo ni nadie en nuestra amada Iglesia, corra el riesgo de ser llamado “sepulcro blanqueado” (Mt. 23, 27-32). Pero ¡qué difícil que es entonces definir al cristiano practicante!...
Sería equívoco de mi parte (y no es mi intención) quitarle importancia a las prácticas antes mencionadas, así como desmerecer la participación activa en movimientos e instituciones, y mucho menos restarle el valor capital de nuestra fe a la eucaristía (pues solos no podemos nada, por eso necesitamos alimentarnos de Jesús). Mi reflexión me lleva a pensar que si todo eso no va acompañado de un compromiso con la vida concreta y cotidiana de los hombres puede resultar un espiritualismo vacío de sentido, o un sacramentalismo que acota enormemente la inconmensurable grandeza del Amor recíproco que Dios nos ofrece, o un activismo meramente exterior que solo sirve para alimentar mi ego personal y cerrarme en un círculo en el que no acceden los que no son como yo, es decir los distintos tipos actuales de “paganos impuros”.
La respuesta, como siempre la encontramos en Jesús. De “mil” maneras distintas denunció el fariseísmo. Clara e insistentemente propuso una relación de intimidad filial con el Padre que nos ama. Nos advirtió sobre la posibilidad de convertirnos en guías ciegos (Mt. 15, 12-14). Criticó reiteradamente los ritos meramente exteriores, y propuso decididamente una espiritualidad de compromiso con el otro, demostrándolo con obras y palabras hasta dar la vida.
Pido perdón si hiero alguna sensibilidad, no es mi intención, pero cada vez más siento que el verdadero practicante es el que (con Cristo en el corazón, más que en la boca) lucha por un mundo mejor jugándose día a día:
El que trabaja incesantemente para llevar el pan a su casa a pesar de las desigualdades económicas que lo rodean. La madre que lucha para enfrentar la depresión (enfermedad, por si hace falta aclarar) y salir de ella a pesar de las incomprensiones de los cristianos “no depresivos” que señalan con el dedo. El joven que se esfuerza por ser él mismo y no lo que le proponen los demás, a pesar de la burla de los que sin saberlo son dominados por esclavitudes generadas por otros. La docente que no pierde el fuego de su vocación a pesar de la notoria desvalorización a la cual está sometida su tarea. El matrimonio que ante las crisis, las afrontan con valentía para salir fortalecidos, a pesar de que sus hermanos en la fe ya no tengan la misma actitud hacia los que los “defraudaron” por haber tenido un conflicto. La persona que afronta el duelo por la pérdida de un ser querido, llorando lo que hay que llorar, pero abriéndose a la esperanza que nos da la Pascua, a pesar que muchos le endilguen su falta de fe por haber llorado (cómo si Jesús no hubiera llorado ante la muerte de Lázaro…). El político (quiero tener esta ilusión) que ante la posibilidad de entrar en el espiral de la corrupción dice que no y se caracteriza por tener hambre y sed de justicia, a pesar de que esto haga que todos los demás políticos hagan campaña en su contra. El que se equivocó y lucha por volver al camino, aunque muchos del camino le cierren tranqueras. Y la lista podría seguir.
En fin, creo que practicar el Amor es el mejor indicador que Cristo nos dejó… Espero tu comentario, es hora de pensar juntos… pues resucitaremos juntos!!!!!!!!!!

El drama de las adicciones

La diócesis y su preocupación por “el drama de las drogas y el narcotráfico”
Luego de conocerse hace poco días, el documento de los obispos “El drama de las drogas y el narcotráfico”, la Pastoral Universitaria de Lomas de Zamora (PULZ), en conjunto con la Universidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), organizan una conferencia sobre “Trabajo social por la inclusión de adictos al paco”, a cargo del presbítero Carlos Rivero.
La exposición del sacerdote -integrante del Equipo Coordinador del Programa de Inclusión y Acompañamiento Integral de usuarios de Paco, de la Vicaría para las Villas de Emergencia del Arzobispado de Buenos Aires- será el jueves 5 de diciembre, a las 17:30, en la sede de la Biblioteca Central de la UNLZ ubicada en Juan XXIII y Camino de Cintura
“El padre Rivero nos relatará las características del arduo trabajo que vienen realizando en las Villas de la Capital Federal y nos abrirá perspectivas para afrontar el desafío en nuestra región”, dijeron desde la PULZ. “Con esta iniciativa buscamos aportar de modo bien concreto a la concientización sobre el drama de las adicciones que afecta especialmente a nuestros adolescentes y jóvenes. Al mismo tiempo, la conferencia busca estimular el trabajo en red de todas las organizaciones públicas y privadas en orden a desarrollar un abordaje más eficaz en la prevención, rehabilitación y reinserción de quienes padecen las adicciones”.
Además, la conferencia se presentará “como un modo adecuado para prepararnos a la Jornada de Ayuno y Oración por el drama de las drogas, que los Obispos argentinos han convocado para el próximo sábado 7 de diciembre; iniciativa-propuesta tanto para los católicos como para todos los hombres y mujeres de buena voluntad”.
En este sentido, la PULZ convoca especialmente a las diversas organizaciones vinculadas al tema (organismos estatales, ONG´s, Comunidades Terapéuticas, clubes, escuelas, etc.), a las Pastorales específicas (Adicciones, Salud, Social, etc.), a los agentes pastorales que trabajan con adolescentes y jóvenes, y a todo aquél que pueda sentirse interesado o comprometido frente a esta dura realidad que nos golpea de cerca.
Al finalizar la conferencia, se abrirá un espacio de diálogo y reflexión entre los presentes para pensar iniciativas tendientes al trabajo en red entre los distintos actores sociales de nuestra zona.
Más información: andresvallejos@ilomas.org.ar (P. Andrés Vallejos)  

!El ciego Bartimeo! ¿Qué ves cuando me ves?


Un hermoso material!


El padre misericordioso en ritmo de Blues!


¡Cristo Rey! (con corona de espinas)

Este domingo hemos celebrado como todos los años a Cristo Rey. La liturgia nos lo recuerda de un modo significativo, pues en el texto del evangelio que hemos reflexionado, lo vemos a Jesús mostrando su reinado desde la Cruz. Un Rey Todopoderoso y Eterno... que lo demuestra torturado y agonizando... Es, por lo menos curioso, si uno se despoja de todo el andamiaje doctrinal que hemos recibido desde siempre. Pero no lo es tanto, si entendemos que el triunfo de Jesús está en no haberse doblegado frente a las presiones del poder, frente al dolor y el terror que provocan las torturas. Es haber sido coherente hasta el final con lo que era su identidad y su misión. Podía haber negado esa madrugada previa a la cruz en el juicio ante el Sanedrín (representantes del poder religioso judío), lo que ellos querían escuchar (que era el Hijo de Dios y así acusarlo de "blasfemia" penada con la muerte). Podía haber negado ante Pilato (representante del poder político romano, dominante en esa época), que era Rey (de eso lo acusaban los judíos ante el gobernador pues para los romanos también se penaba con la muerte). Podía haber implorado piedad de rodillas, jurando "portarse bien" cuando la gente elegía a Barrabás. Podía haber elegida una vida más acomodada y tener dinero para poder "influir" y evitar su condena. Pero no hizo nada de eso... y es lo que lo hace el Rey de mi vida! Su ejemplo de no claudicación es necesario hoy, pues "reina" otro tipo de poder, en donde la dignidad queda de lado por el encumbramiento sostenido por el dinero, el acomodo, la hipocresía y la corrupción. ¡Quiero seguir a mi Rey! El que eligió entrar en un asno, el que enfrentó a los que lo podían matar, el que fue "voz de los sin voz". Con todos mis errores, deseo profundamente transmitir a este Jesús comprometido con la causa del Amor. Y al final de mis días, consciente de mis limitaciones, pero seguro de haberlo intentado, poder decirle confiadamente como el ladrón "Acuérdate de mi cuando estés en tu Reino" 

domingo

Recurso catequístico Cura Brochero. Fuente: elrincondelasmelli

Segunda parte: Génesis o Big Bang? Fe o ciencia? A quién le tengo que creer? Teología rockera 8


Génesis o Big Bang? Fe o ciencia? A quién le tengo que creer? Teología Rockera 7


Beato Cura Brochero: de sacerdocio, santidad y demás yerbas.

Este 14 de septiembre el pueblo católico argentino tuvo un día de fiesta religiosa. La Beatificación del llamado cariñosamente "Cura Brochero" movilizó muchos corazones, pues la vida de este sacerdote cordobés (1840-1914) es evidentemente un ejemplo a imitar. Pero ¿cuál fue la característica principal de su sacerdocio? Sin dudas (al menos de mi parte) la plena convicción de que la evangelización va íntimamente unida a la promoción humana. Bregar por la construcción de caminos, de acequias que permitan la llegada del agua a los barrios, de escuelas que permitan la formación integral de los lugareños ES TAMBIÉN EVANGELIZAR! Transmitir el evangelio (la Buena Noticia) de Jesucristo es pensar en TODO el hombre y en TODOS los hombres. Evangelio y promoción humana es lo que José Gabriel Brochero buscó denodadamente hace tanto tiempo, y aún hoy hay sectores que necesitan recordar la unidad indisoluble de ambos conceptos. Una espiritualidad que no incluya la dignidad humana en toda su integralidad, es un espiritualismo vacío de contenido. Es un ejemplo, no solo para los sacerdotes siglo 21, sino para todo cristiano que quiera volver al "Amor primero", a aquél Jesús que le devolvió a los marginados de su tiempo, la certeza de que la vida vale la pena, pues Dios los ama.

domingo

Ser santos según el Papa Francisco. (Aporte de Mariángeles Blanco)

"Necesitamos santos sin velo, sin sotana. Necesitamos santos de jeans y zapatillas.

Necesitamos santos que vayan al cine, escuchen música y paseen con sus amigos.


Necesitamos santos que coloquen a Dios en primer lugar y que sobresalgan en la Universidad.


Necesitamos santos que busquen tiempo cada día para rezar y que sepan enamorar en la pureza y castidad, o que consagren su castidad.


Necesitamos santos modernos, santos del siglo XXI con una espiritualidad insertada en nuestro tiempo.


Necesitamos santos comprometidos con los pobres y los necesarios cambios sociales. 


Necesitamos santos que vivan en el mundo, se santifiquen en el mundo y que no tengan miedo de vivir en el mundo. 


Necesitamos santos que tomen Coca Cola y coman hot-dogs, que sean internautas, que escuchen iPod. 


Necesitamos santos que amen la Eucaristía y que no tengan vergüenza de tomar una cerveza o comer pizza el fin de semana con los amigos. 


Necesitamos santos a los que les guste el cine, el teatro, la música, la danza, el deporte. 


Necesitamos santos sociables, abiertos, normales, amigos, alegres, compañeros. 


Necesitamos santos que estén en el mundo y que sepan saborear las cosas puras y buenas del mundo, pero sin ser mundanos".
RESULTADO DE ENCUESTAS ANTERIORES: